Javier Favier Ginarte, uno de los jóvenes estudiantes de Medicina en Cuba que quedaron contagiados del coronavirus mientras realizaban las pesquisas por los barrios en busca de posibles infectados fue dado de alta esta semana en la Isla de la Juventud tras saberse vencedor de la enfermedad el mismo día de su cumpleaños.
“El mejor regalo es que me hayan dado el alta el día de mi cumpleaños. Estoy muy contento”, expresó Ginarte, quien recibió el alta médica junto a un anciano de 81 años que estuvo en estado grave durante 10 días.
Ambos salieron del hospital el pasado domingo, pero no fueron los únicos. Ese mismo día también fueron dados de alta Juan Miguel Reyes Torres, Delmis Linares Ramírez, Leonardo Romero González y Víctor Luis Coffigne, convirtiéndose así en los primeros seis pacientes en recibir el alta del municipio.
De una forma u otra todos mostraron su agradecimiento por la atención de los médicos que estuvieron a su cuidado, y no es para menos; la letalidad del coronavirus hace que el alta médica sea casi que un milagro.
Tanto el joven el estudiante de Medicina como el anciano pudieron regresar a sus casas en el reparto Abel Santamaría, donde los recibieron con aplausos y hasta con banderas ondeando, como merece el haber ganado esta batalla.
Según explicó el doctor Yosvany Ortiz Jiménez, quien se encuentra al frente del grupo que atiende a los casos de coronavirus en el Hospital General Héroes del Baire, ahora estos ciudadanos deberán permanecer durante un período de 14 días en vigilancia epidemiológica en sus hogares.
“Ellos aún no están dados de alta completamente, durante el ingreso en el hogar deben estar en aislamiento total, sin tener contacto con otros miembros de la familia y deben ser visitados a diario por el médico de familia, que se encarga de la continuidad del tratamiento con el antirretroviral Kaletra junto con el Interferon Alfa 2b”, explicó.
“Terminado este período se les repite el PCR y si el resultado es negativo entonces se les da el alta epidemiológica, que es la confirmación de que el paciente está curado”, puntualizó el galeno.
Ya en el barrio, desde cada balcón, vecinos y amigos celebraron el regreso de esta pareja acortando las distancias con su alegría, como solo un cubano sabe hacer.




