Este miércoles 3 de agosto se reportaron 9.363 nuevos casos al virus de la COVID-19 en Cuba, además de una nueva cifra récord de fallecimientos como consecuencia de la enfermedad, con 98.
Mientras esto sucede, el pueblo se halla alarmantemente preocupado por el alza de la incidencia y la letalidad del padecimiento y por la persistente falta de transparencia informativa del Ministerio de Salud Pública (MINSAP) de Cuba. Encima, muchos aseguraron que la terrible situación de crisis ha sido aprovechada para potenciar el comercio en el mercado informal del país, en cuanto a medicamentos y a hasta camas para el ingreso en hospitales.
Un activista de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU) residente en la ciudad de Guantánamo, Henry Couto Guzmán, contó sobre su reciente ingreso por coronavirus en el hospital provincial Dr. Agostinho Neto, donde estuvo durmiendo por 2 noches consecutivas en los pasillos del centro.
El guantanamero afirmó que las autoridades sanitarias cubanas han llegado a constar en las actas de defunción de pacientes con coronavirus que la causa de muerte fue un paro respiratorio común, cuando en realidad mueren cubanos a diario por no recibir el oxígeno ni los medicamentos necesarios para combatir la enfermedad.
Por su parte, el cuentapropista José Carlos Fernández acudió al hospital general Antonio Luaces Iraola, en la ciudad de Ciego de Ávila, y fue testigo de cómo las personas «están muriendo en las camillas, tirados en los pasillos», situación de colapso que también sufre el hospital Roberto Rodríguez, en Morón, según denuncias de la periodista Dairis González Ravelo.
Esta comentó que «conseguir» una cama para un ingreso en dicho centro puede llegar a costar unos 1.000 Pesos Cubanos (CUP).
Mientras, decenas de cubanos han asegurado y evidenciado que cientos de muertos al día (por COVID-19 o no) están siendo inhumados en «fosas comunes», por culpa de la sobresaturación del sistema necrológico nacional.
La misma escena la viven el hospital Iluminado Rodríguez (municipio Jagüey Grande, Matanzas), y el de la ciudad de Cienfuegos, de acuerdo con el reporte de Martha Lisset Sánchez Solís (directora del periódico independiente El Cocodrilo Callejero) y del también periodista Alejandro Tur Valladares, respectivamente, aunque en la última provincia se ha optado por ingresar a casi todos los contagiados en sus hogares.
La seria escasez de medicamentos ha puesto en estado de desesperación a toda la población cubana, como indicó la activista Diazniurka Salcedo desde el municipio Alquízar (Artemisa), y el también activista Ramón Zamora denunció que contrajo el coronavirus y contagió a su familia por culpa de una reciente detención de 72 horas en la unidad de Policía de Pedernales (Holguín).
Con las cifras del cierre del 3 de agosto, se acumularon 422.614 casos de contagio y 3.091 muertes por coronavirus desde comenzada la pandemia en la isla, en marzo del 2020.
El MINSAP informó que permanecen 97.799 pacientes contagiados en condición de ingreso y 46.113 de ellos son pacientes confirmados (368 atendidos en terapia intensiva: 140 en estado crítico de salud y 228 en grave). Estas cifras dan una tasa de incidencia en Cuba de 1.141 contagios por cada 100.000 habitantes.
La Habana, Ciego de Ávila y Cienfuegos son los territorios de situación epidemiológica más delicada.


