La llamada Tarea de Ordenamiento en Cuba ha traído consigo un considerable incremento de los precios de alimentos, productos y servicios en Cuba. Mientras aumenta cada día el temor de una mayor devaluación del peso cubano, los vendedores han ido encareciendo aún más lo que venden y muchos de ellos exigiendo el pago en dólares.
Los propios medios oficialistas de la Isla lo reconocen. Una nota publicada en el Periódico Escambray asegura que, tras la entrada en vigor de la Tarea de Ordenamiento, en Sancti Spíritus, por ejemplo, una casa en la zona urbana cuesta unos 25 mil dólares y un apartamento unos 300.000 pesos.
Por su parte, en Caibarién, provincia Villa clara, una casa se vende en unos 60 mil dólares y los precios para reparar o edificar una están por los cielos.
El alza del precio de los materiales de la construcción ha obligado a no pocos cubanos posponer las labores de reparación en sus viviendas. No es para menos, en los “rastros” estatales no entran materiales y en el mercado informal los “tratantes de materiales” han adecuado sus precios al panorama actual.
Un saco de cemento doble supera los 1000 pesos cubanos, el saco de arena o polvo piedra ronda los 70 y 80 pesos. Además, también andan por las nubes las cajas de azulejos, herrajes y juegos de baño, fregaderos, pilas, etc.
Mientras tanto, en algunos poblados como Santa Fe, quienes sí parecen seguir comprando o construyendo casas son algunos extranjeros o cubanos que se fueron del país.
Así queda demostrado en el video realizado por la joven youtuber Yoliene, quien recorrió las calles de este pueblo costero en el oeste de la capital cubana.
El temor de la gran mayoría de los cubanos hoy es que, por ejemplo, con un dólar en el mercado negro en la isla a 48 pesos, cada vez más vendedores de casas sólo prefieran que se les pague precisamente en dólares.


