Con una fila de cientos de personas, reabrió después de meses de cerrada la tienda La Época, en La Habana, pero ahora se necesitarán una tarjeta magnética y dólares en su cuenta bancaria si desea comprar alguno de los productos que se exhiben en las estanterías de sus pisos.
Los rumores sobre su apertura ya eran la comidilla durante los últimos días, sobre todo por el ir y venir de contenedores cargados de las más variopintas mercancías que llevaban descargando hace casi un mes.
Desde las 5 de la madrugada, hora que termina el toque de queda en la capital cubana, se comenzaron a formar las personas, aunque aseguran que ya se había repartidos tickets por la «izquierda» desde hace más de una semana. El frío con que amaneció no impidió a los cubanos acercarse, y a las siete de la mañana ya la fila se extendía por más de 300 metros.
La policía ordenó a los clientes que se movieran a unas tres cuadras de la entrada principal de la tienda, para evitar las aglomeraciones en las afueras del mercado, pues además se trata de un intersección de gran circulación de tráfico, en la céntrica esquina de Galiano y Neptuno. Sin embargo, esto creo malestar entre las personas, a quienes la distancia no les permitía controlar la cola y los posibles colados que se aprovecharan de esto para entrar «cuadrando».
A las 9 de la mañana, hora que debía marcar su apertura, aún el comercia continuaba cerrado, provocando crispación entre los presentes, y un amplio despliegue de tropas de boinas negras para intentar controlar el caos que amenazaba con desatarse.
Según comprobamos con clientes que lograron entrar, todos los departamentos no se encuentran abiertos, y solo estaban con conexión la parte de los cárnicos y la perfumería.
Los obreros apenas terminan de pintar la fachada, y se nota cierta desorganización en su interior, como muestra de un intento de abrir con inmediatez este centro comercial, para hacerlo corresponder con la fecha que se celebra el Día de la Mujer.
Una empleada nos dijo que debe quedar listo en las próximas horas el departamento de electrodomésticos, uno de los que más personas interesadas en entrar tiene, pues ya se sabe que sacaran ollas arroceras, ollas reinas y frezzers de varios tamaños.
Los locales de venta en pesos más próximos están casi vacíos. Botellas de agua, unos impagables paquetes de frutos secos que tienen toda la pinta de estar viejos y unas carísimas botellas de tequila es lo único que ofrece una tienda a pocos metros de La Época.


