Una vez más la crisis es un problema para las familias cubanas en la isla, el aceite comestible no aparece ni en las tiendas MLC, ni en las bodegas, ni en las ventas normadas en los comercios por pesos cubanos (CUP).
“El problema con el aceite es terrible. Ahora no aparece ni en MLC, que sacaban unos galones de 20 litros»; «Nadie tiene y para colmo por la bodega en este mes no toca, y en CUP por la libreta está perdido, uno se pasa el día entero en la calle para enterarte en dónde sacan, lo que yo te podría decir sobre eso es poco»; «La gente anda mal con el tema del aceite. Familias completas sin aceite para cocinar. Ni siquiera los revendedores tienen», afirman varios usuarios de la isla, quienes enviaron sus opiniones sobre este tema a esta plataforma de noticias.
También afirman que “hemos tenido que comprar el aceite de Oliva en una tienda MLC que cuesta más de 10 dólares el litro» y que “en las tiendas lo venden por la libreta, una vez al mes y desde noviembre no nos hemos vuelto a empatar con él. Y por la bodega es un mes sí y otro no y este no toca».
Además, refieren que “en la tienda de por mi casa hay gente que está marcando desde hace días para cuando entre. Cuanto saquen lo más seguro es que haya bronca, verás» y que “así no se puede vivir, es un estrés constante, se tiene que pasar trabajo para todo».
Hace casi 1 año que él gobierno cubano prometió que en junio de ese año habría presencia de aceite en todas las tiendas del país, gracias a la recuperación de la línea de producción de un litro en la fábrica de Santiago de Cuba. En el Noticiero de la Televisión, se puso un reportaje donde fuentes del sector alimentario aseguraban que no había ninguna dificultad con las materias primas, y que la causa de la escasez del producto en esos meses era a causa de problemas de la industria, cuyo mantenimiento dependía de expertos europeos que no habían podido viajar a la Isla por la pandemia de coronavirus.
En esa fecha la industria de aceite de La Habana solo funcionaba a menos del 40% de su capacidad instalada, además de que se estaba recuperando del colapso que había tenido en marzo, gracias a la inventiva de sus técnicos y al asesoramiento de especialistas italianos vía Internet.
Después de casi un año de esta crisis con el aceite comestible, las familias cubanas siguen en las mismas, aunque aún no han trascendido las razones por las que no aparece este producto ni en los centros espirituales.
No es sólo el aceite el que está en falta. En la Agencia Cubana de Noticias la ministra expresó que: «Esto ha incidido en los aprovisionamientos tardíos o fuera del propio mes de algunos renglones de la canasta familiar normada, y de otros cuya venta en las bodegas es controlada, como los de aseo y el cigarro», dijo, además la ministra, quien reconoció problemas en la distribución de productos alimenticios y de aseo, como jabón de lavar, café, azúcar y al leche en polvo para niños, embarazadas y dietas médicas.
El mes pasado fue noticia que el país sigue siendo incapaz de producir las 24 mil toneladas de café que cada año se demanda para el consumo interno de la isla, situación que no se ha corregido sino que empeora con el paso de los días.
Una titular del MINCIN, el pasado octubre tuvo que salir a dar la cara para explicar por qué había atrasos en la entrega de arroz normado a la población, luego de que se había prometido distribuir durante seis meses en las bodegas tres libras adicionales de arroz por consumidor, como resultado de las ventas en MLC.
Pero la funcionaria admitió que «no ha sido posible cumplir ese compromiso», porque el grano es importado de Vietnam y «debido al impacto de la COVID-19 no pudo asegurarse su embarque en tiempo».


