Estos primeros días del año ya reverberan una palabra que arrastra la sociedad cubana desde hace décadas: «carísimo» es la palabra de orden en las largas colas en La Habana para conseguir alimentos. Muchos de los asistentes esperan desde el día anterior en los alrededores de los mercados y duermen a la intemperie.
«Estoy haciendo mi cola para el pollo desde ayer a las 8:00 de la noche. Cuando marqué hice el 132, y mírame aquí, son las 12:00 del día y no he comprado todavía», comentó Tania González en el centro comercial La Isla de Cuba; y es que dijo que el sacrificio se debe a lo exagerados que están los precios en el mercado negro de la isla, donde «un paquete de cinco libras que trae diez muslitos te lo quieren vender a 600 pesos».
Las peleas son bien comunes en edtos escenarios, alimentadas por las horas de espera, el temor a que los productos se acaben y el descontento por el desorden de los responsables de organizar la venta.
En dicho centro comercial tuvo lugar una trifulca esta semana, de la que resultaron detenidos un hombre y dos mujeres, a quienes la Policía acusó de «coleros».
Ante la escasez de alimentos, las «soluciones» que propone el Gobierno son insuficientes, como la venta de un paquete de pollo mensual a cada núcleo familiar, pues no tiene en cuenta que existen familias muy numerosas donde tal cuota no satisface las necesidades.
«En mi casa somos 11 personas; si el paquete de pollo trae 22 muslos, da para dos comidas escasas al mes. ¿Para dónde nos están tirando a comprar?, para el mercado negro, donde la libra está a 100 pesos y la de carne de cerdo llegó a costar en Navidad 300 pesos», refirió Mayda Escobar, cuyo sueldo se traduce en 3.200 pesos mensuales.
Las autoridades racionan los productos en los mercados en moneda nacional como respuesta al desabastecimiento. No obstante, los productos mantienen mayor estabilidad en los que operan en Moneda Libremente Convertibles (MLC), divisa fuera del alcance para la mayoría de los cubanos.
«¿Cómo es posible que en las tiendas de divisas sí se encuentre el pollo y otros productos, y en los de moneda nacional haya que caerles atrás?», cuestionó Clara Céspedes, residente de la calle Monte.
Las altas cifras en que se comercializan productos como el pollo reflejan la carencia de alternativas en este sector. El economista Pedro Monreal comunicó esta semana que el Estado cubano importó más pollo de Estados Unidos en los 11 primeros meses de 2021 que en todo el año anterior.
«En los primeros 11 meses de 2021, EEUU exportó a Cuba carne de pollo por un valor de 252,8 millones de dólares, una cifra 43% mayor que el valor del pollo estadounidense exportado a Cuba en todo el año 2020 (143,7 millones de dólares). Es el primer alimento importado por Cuba», explicó Monreal vía Twitter.
«De enero a noviembre de 2021, EEUU exportó 276.774 toneladas de pollo a Cuba», puntualizó.
Por su parte, Yoel Vizquerra, profesor de Economía jubilado y residente de la calle Águila, señaló que «las largas filas y el desabastecimiento evidencian que la economía cubana está en una crisis más profunda que la reconocida por el Gobierno» y que, por tanto, ello «castiga a las familias».


