Ramón Labañino y Antonio Guerrero, famosos ex espías cubanos y miembros de los llamados «Cinco héroes», se fueron de viaje por las instalaciones turísticas más atractivas de Cayo Guillermo (Ciego de Ávila).
La sucursal avileña del grupo administrativo Palmares publicó varias imágenes donde se podía observar a ambos funcionarios disfrutando con total libertad del delfinario de la cayería norte de esa provincia.
Pese a encontrarse realizando una «visita» sin sus familias, estuvieron vestidos con ropa veraniega, chalecos salvavidas y hasta trajes de baño, sin mascarillas sanitarias y sin guardar el debido distanciamiento social para respetar el protocolo de prevención contra el virus de la COVID-19.
Ambos ex agentes ostentan actualmente los títulos honoríficos de Héroes de la República de Cuba, junto a los otros 3 infiltrados que formaron parte de la fallida Red Avispa (apresados en Estados Unidos por más de 15 años y devueltos a Cuba finalmente en 2014).
Labañino y Guerrero eran dos de los informantes del régimen cubano que ingresaron a territorio estadounidense en los años 90 y fueron protagonistas de la muy costosa campaña hipermediática para su liberación que lanzó el fallecido Fidel Castro en la primera década del nuevo milenio.
Tras su regreso a la isla, todos asumieron diferentes funciones en la cúspide del poder político del país. Labañino fue primeramente designado vicepresidente de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores (ANEC), y de Guerrero no se conoce si ostenta algún cargo en al actualidad.
Gerardo Hernández Nordelo, sin duda, ha sido el más activo de los 5 personajes, pues ha sido vicerrector del Instituto Superior de Relaciones Internacionales (ISRI) y ahora se desempeña como coordinador nacional de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR).
Desde su retorno, los ex espías han disfrutado de todo tipo de privilegios, incluso cuando la isla se sumergió en una de las peores crisis económicas de su historia. Aún cuando la gran mayoría de la población cubana no puede darse el lujo de disfrutar de ningún tipo de instalación turística (por no tener dinero para pagarla o por estar todas reservadas para altos funcionarios y turistas), las altas instancias del Gobierno de Cuba continúan gozando de grandes destinos y playas ejemplares.


