Alexander Lukashenko, presidente de Bielorrusia, decretó el canje de sus tractores y automóviles (y partes y piezas para ellos) por medicamentos cubanos, de acuerdo con el anuncio de la agencia oficialista Prensa Latina.
El sitio web jurídico nacional bielorruso publicó recientemente la legislación que permitirá este intercambio, el que será financiado por el Fondo Federal del país ex soviético.
El decreto, firmado por el propio Lukashenko, tendrá una vigencia de 2 años y el Consejo de Ministros de Bielorrusia se encargará de supervisar su implementación.
Juan Valdés, embajador cubano en Minsk, explicó que este negocio está contemplado dentro del Acuerdo de Intercambio Compensado entre ambos gobiernos, el mismo por el que esa nación del este de Europa importa productos biotecnológicos cubanos y envía de vuelta vehículos y maquinarias.
El funcionario aclaró que los volúmenes y el valor de los productos deben ser equivalentes, y que la entidad bielorrusa que se encargará de la adquisición será la sociedad anónima Belresursy S.A. (la que suministra a la empresa RUE Belmedpreparat).
El Ministerio de Salud de Bielorrusia también comprará medicamentos cubanos para distribuir en las entidades Belmedpreparatov y Belpharmacia, las que los entregarán en las organizaciones sanitarias estatales bielorrusas.
Estas adquisiciones forman parte de su plan anual de compras estatales de medicamentos.
Cuba, por su parte, recibirá equipamiento, partes y piezas producidas por la Fábrica de Automóviles MTZ, la Fábrica de Motores de Minsk y Belagromash.
Los tractores Belarús son vendidos desde hace unos meses en las tiendas en Moneda Libremente Convertible (MLC) que el Gobierno cubano mantiene para explotar al máximo el poder adquisitivo de sus campesinos. El Grupo Empresarial de Logística del Ministerio de la Agricultura (GELMA) comercializa tanto los vehículos de esta marca como los de New Holland (Brasil).
No se conoce si entre los medicamentos cubanos vendidos se incluyen vacunas de producción nacional o fármacos de tratamiento contra el virus de la COVID-19.
Manuel Marrero Cruz, primer ministro cubano, manifestó en el pasado mes de abril las ansias del Gobierno de la isla por vender las vacunas cubanas a los países miembros de la Unión Económica Euroasiática (UEE). En ese momento, todavía los antídotos se hallaban en fase III de ensayos clínicos.
El presidente cubano Miguel Díaz-Canel reiteró en mayo el ofrecimiento de la exportación de fármacos desarrollados en la isla y de brigadas médicas a esos países.
El Gobierno cubano y la UEE, justamente, acordaron esta semana un plan de acciones conjuntas en más de 30 áreas referentes a economía, comercio, banca, finanzas, salud, biotecnología, agricultura, tecnología, cultura y deporte; todo para el período 2021-2025.
El gobernante explicó que el programa «fortalecerá las relaciones empresariales» entre La Habana y ese bloque, y permitirá «coordinar las direcciones estratégicas de desarrollo».
La Habana y Minsk se apoyan mutuamente desde que constituyen regímenes sancionados por entidades internacionales y mantienen convenios tanto en lo político como en lo comercial.
