Un balsero cubano que se encuentra retenido en un centro de detención de Nassau, Bahamas, fingió sentir dolor de apendicitis y llegó incluso a someterse a una intervención quirúrgica para de esta forma evitar su devolución a Cuba junto al resto de sus compañeros.
El cubano de 39 años, identificado como Adrián de Jesús Delgado Valdés, contó como él y otros cubanos viajaban a Estados Unidos en una embarcación de precarias condiciones cuando fueron detectados en aguas bahameses.
«Desde esa fecha estoy en el centro Carmichael Road, y ya el día 23 del mes pasado mis compañeros han sido repatriados a Cuba», afirmó.
Sus problemas comenzaron al día siguiente de haber sido intervenido quirúrgicamente, cuando fue trasladado nuevamente al centro de detención y desde ese entonces no ha recibido medicamentos ni atención.
«Me han dejado sin comer en varias ocasiones y he pedido hablar con el jefe del centro y ha sido por gusto, ninguna respuesta se me ha dado. Igual he pedido hablar con los encargados del refugio y tampoco, siempre me engañan», detalló.
De igual manera, el balsero denunció que los guardias tratan a los migrantes como perros, que se burlan de todo lo que les sucede y que ni siquiera les permiten hablar con el jefe del centro.
«Nos tiran el agua y la comida al suelo como si fuéramos perros. (…) Todo el tiempo nos maltratan y se burlan de nosotros. Y yo no quiero regresar a Cuba, pero tampoco me dan la oportunidad de hablar con las personas del refugio. Por eso fingí dolor, para ser operado y no regresar a Cuba y ganar tiempo a ver si podía ver a las personas del refugio», concluyó.
