El enfrentamiento a la pandemia del coronavirus representó un gasto de 16.000 millones de pesos para el Estado cubano, de los cuales fueron 3.300 millones al proceso de vacunación, y se estima que al menos 400 millones se destinaron a respaldar la dosis de refuerzo. Por ende, el programa nacional de medicamentos se vio afectado, según admitió el primer ministro cubano Manuel Marrero Cruz durante su informe de rendición de cuentas a la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP).
El documento, que fue publicado este viernes en el sitio web de la Asamblea Nacional, reconoció también ciertas deficiencias en los servicios necrológicos y en la estructura hospitalaria, algo que suscitó numerosas quejas por parte de los cubanos durante el peor pico de la pandemia en la isla.
Las denuncias de ciudadanos fueron numerosas, tanto respecto al colapso hospitalario y el desabastecimiento de recursos, lo que fue resaltado públicamente por el propio personal de salud, como sobre supuestos enterramientos en fosas comunes, insuficiencia de ataúdes y pérdida de cadáveres.
“En este período también se han presentado insuficiencias en el ámbito institucional y comunitario que debemos erradicar definitivamente con el concurso de todos. De igual forma, resulta necesario perfeccionar la infraestructura hospitalaria, la atención primaria y los servicios necrológicos y comunales en sentido general, asuntos para los cuales fueron aprobadas políticas y un cronograma para su transformación”, destacó el alto funcionario en su informe, en el que se dedicó un párrafo, como es costumbre, a achacar las culpas al embargo norteamericano de la aguda crisis que enfrenta del país.
La publicación del informe, según la nota de prensa de Cubadebate, responde al propósito de enriquecer este proceso con los criterios de la población, antes de que se presente y se analice por parte de los diputados durante el Octavo Período Ordinario de Sesiones del Parlamento cubano, el cual comenzará el próximo 21 de diciembre. El documento tiene más de 40 páginas y recoge también asuntos económicos y del cronograma legislativo.
El Período de Sesiones será una plataforma para que los diputados cubanos analicen también cuatro proyectos de leyes, entre los que se destacan el correspondiente al nuevo Código de las Familias, única normativa dentro del cronograma legislativo cuya aprobación se someterá a referendo popular.


