El muy ‘sencillo’ Centro de Estudios Fidel Castro fue finalmente inaugurado por el régimen cubano en el quinto aniversario de la ‘siembra’ del Comandante en Jefe, luego de operar por más de un año en su manzana completa de extensión en el medio de la habanera barriada de El Vedado.
Esta institución, construida con pisos de mármol, muebles de maderas preciosas, pantallas táctiles e instalaciones interactivas, constituye la única excepción que ha hecho el Gobierno cubano a la petición en vida de Castro de no crear homenajes con su nombre o imagen en espacios públicos y monumentos.
El centro tiene el objetivo de dedicarse «al estudio y la difusión de su pensamiento y obra». Ocupa la manzana que se ubica entre las calles 11, A, 13 y Paseo, oficialmente emplazado en el número 707 de la calle 11.
Ubicado en la Avenida Paseo entre 11 y 13 del Vedado capitalino, el #CentroFidelCastroRuz abrirá al público este 26 de noviembre. Las visitas podrán realizarse de martes a domingo, en el horario comprendido entre las 9:00 am y 3:00 pm. #FidelVive #SomosContinuidad #GraciasFidel pic.twitter.com/VokQvdC9dA
— Centro Fidel Castro Ruz (@centrofidel) November 26, 2021
Alberto Alvariño, jefe de la Oficina de Preservación del Patrimonio Documental y coronel retirado, fue quien dirigió la edificación de la entidad, concebida por el historiador de la ciudad de La Habana, Eusebio Leal (quien falleció en 2020).
El portal oficialista Cubadebate reseñó que la mansión donde ahora se localiza el templo castrista fue propiedad de un capitán de la Guerra de 1895; aunque el medio evitó mencionar que perteneció luego a Lily Hidalgo-Gato, benefactora de la época republicana que también poseía, entre otras instalaciones, el hospital de Rancho Boyeros.
Esta mansión se convirtió en un centro de atención de menores del Ministerio del Interior (MININT) después de que la familia Hidalgo-Gato emigrara poco después de 1959, y fue entonces cuando todo el inmueble se transformó en vestigios de la grandeza que una vez ostentó, consumiéndose por el abandono y teniendo que ser clausurado por habitaciones por peligro de derrumbe.
La nota informativa estatal señalaba que ahora el lugar resguarda símbolos como el jeep de Castro, sus botas y sus prismáticos, etc. También precisaba que el edificio cuenta con salas, anfiteatro, librería, jardines y áreas interactivas.
Luego de cuatro años de ininterrumpido trabajo abre sus puertas el #CentroFidelCastroRuz, institución pública destinada al estudio y difusión del pensamiento, vida y obra del #ComandanteEnJefe de la Revolución Cubana.#FidelVive #AbsueltoPorLaHistoria pic.twitter.com/9idwmiJJiU
— Centro Fidel Castro Ruz (@centrofidel) November 26, 2021
El medio acotó que el lugar tiene techos que «se asemejan al Cuartel Moncada y a las lomas de la Sierra», y «de las desembocaduras de los ríos La Plata y Carpintero vinieron las rocas que dan forma al salto de agua que divide a los jardines. Más de 161 especies y 11.000 plantas traídas de todo el país, algunas de ellas en peligro de extinción, y muchas de ellas vinculadas con la historia de la Revolución, los países amigos y aquellos proyectos agroecológicos que Fidel emprendió en sus últimos años, forman los exteriores de la edificación».
El reporte narró que cuando los diseñadores preguntaron al Gobierno cómo quería que fuera la biblioteca, este respondió que «como la de Hogwarts en Harry Potter».
En los escalones de la preciosa escalera de madera que conecta la primera planta con la segunda, se hallan tallados los títulos de los libros que Castro leyó, y el lugar tiene 9 salas expositivas para contar la historia de Cuba desde 1926 (año del natalicio del personaje), donde se hallan más de 40 juegos didácticos y un espacio de exposición de sus condecoraciones.
El lugar también tiene una editorial, un taller gráfico, un sistema de publicaciones y una dirección de investigaciones, todo dirigido por la periodista Katiuska Blanco, autora de la biografía oficial de Castro y quien se encuentra trabajando en sus obras completas.
Por supuesto, existe una tienda de souvenirs con venta de postales, bustos de Lenin, José Martí y Antonio Maceo, y réplicas del obelisco de la Plaza de la Revolución y del tanque de guerra T-33 de Playa Girón, todos impresos a 3D.
Los techos son, además, en forma de rombo para reproducir la imagen del grado de su uniforme militar, y las paredes exhiben lumínicos con frases de Fidel y Martí.
Es evidente que la inversión para edificar este santuario ha sido tal vez la más grande hecha por el Gobierno cubano en el sector de la construcción en décadas, y teniendo en cuenta que lleva 5 años en obras, ‘coincidió’ con que el país ha entrado en una crisis económica en los últimos años.
Ni esto ni el presupuesto que tiene la nueva institución para ejercer se especificó en los reportajes.
