Un día después de su llegada por sorpresa a España, el dramaturgo cubano Yunior García Aguilera, una de las figuras más destacadas de la nueva generación que se opone abiertamente al Gobierno cubano, ha explicado en un rueda de prensa las razones que le han llevado a abandonar la isla.
«La razón por la que tuve que salir de Cuba fue porque, si me quedaba allí, probablemente no me iban a enviar a prisión, ellos no querían convertirme en un símbolo, si me condenaban, me convertían en un símbolo, si me mataban, me convertían en un símbolo. Ellos necesitaban silenciarme, anularme como persona, bloquearme mentalmente, atacarme psicológicamente, que me desestabilizara. Y casi lo logran», afirmó.
«Y lo único que tengo es mi voz. Yo no me podía quedar callado. Alguien tiene que decir lo que pasa en Cuba. Por esa razón decidí salir de Cuba y venir a España. No he pedido asilo, como ya deben saber. Mi intención es volver a Cuba», agregó.
Según ha explicado un día después de aterrizar en España, el Gobierno cubano, al que ha descrito como una «tiranía» y una «dictadura», dejó que saliera del país porque pensaban que con su marcha conseguirían una victoria y que se acabaría el problema. Sin embargo, ha pedido acabar con la idea romántica que todavía queda de la isla, ya que «es una dictadura», y el matrimonio entre el Gobierno y el pueblo «se ha convertido en un matrimonio fallido».
No obstante, el líder del grupo Archipiélago, que no ha desvelado con quien se está quedando en España, no ha querido utilizar la palabra «optimista» pero sí cree que «está cerca el día de una Cuba sin dictadura» puesto que el ejecutivo cubano no tiene «ningún tipo de liderazgo» en el país. Eso es, a su juicio, lo que está haciendo que el gobierno responda a la situación con violencia.
«Creo que son conscientes de que han perdido la batalla del pensamiento y creen que la pelea se gana a golpes», dijo García.
En su opinión, hay que construir una Cuba entre todos, no con violencia, sino con un «diálogo real y fraterno» que acabe con el pueblo cubano decidiendo sobre su futuro.
«Lo vamos a conseguir a base de decir la verdad», ha espetado García, que no se va a quedar callado porque lo único que tiene es su voz. «Tengo que conquistar mis derechos» y luchar por un país en el que están mis familiares.


