La embarcación surcoreana Glovis Corona está siendo investigada actualmente por agencias federales de Estados Unidos, dado que el pasado octubre zarpó desde el puerto de Mobile, Alabama, con destino Cuba cargando 800 autos para rentar al turismo en la isla.
Fuentes gubernamentales revelaron que investigación implica al Departamento de Aduanas y Protección de Fronteras (CBP) y la Guardia Costera (USCG), y a la Oficina de Industria y Seguridad (BIS) del Departamento del Comercio, con el propósito de verificar si las operaciones realizadas por la la embarcación hacia Cuba violaron las regulaciones del embargo norteamericano. Sin embargo, se descartó que pudieran aplicarse sanciones a la embarcación y a Hyundai Glovis, la naviera propietaria y operadora, con sede en Seúl, Corea del Sur.
El pasado octubre, el M/V Glovis Corona figuró en los titulares mediáticos por haber transportado hacia la isla una flotilla de 800 vehículos destinados al servicio de rentas para el turismo.
La agencia estatal Transtur promovió la llegada del cargamento al puerto de La Habana, el pasado 13 de octubre, pero una oleada de críticas mediante las redes sociales se le vino encima debido a que el anuncio de la renovación de su flota automotriz sucedió en un contexto marcado por la crisis del transporte y la falta de ambulancias para emergencias en toda la isla.
Se propone investigar la posibilidad de que la estancia del Glovis Corona en puertos estadounidenses y el traslado de carga mercantil constituyera una violación del embargo, pues la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro establece que las embarcaciones que atraquen en un puerto cubano para desembarcar bienes o prestar servicios no podrán entrar a un puerto de Estados Unidos con el propósito de cargar o descargar mercancías durante un período de 180 días.
No obstante, la norma contempla excepciones para barcos extranjeros, los cuales se hayan dedicado a la exportación desde un tercer país a la isla bajo licencias específicas, siempre que lo posibiliten las regulaciones de control del comercio y no estén limitados por razones antiterroristas.
También levantó interrogantes el hecho de que se asociara la situación con el puerto de Mobile, pues en el estado de Alabama radica la mayor planta de fabricación y ensamblaje de autos Hyundai en Estados Unidos, Hyundai Motor Manufacturing Alabama (HMMA). Sin embargo, no hay evidencia de que la embarcación recibiera ningún cargamento en Mobile.
Reportes contrastados acerca de la ruta del Glovis Corona señalan que el barco cargó autos en Corea del Sur que fueron descargados en Freeport, Mobile y, por último, en La Habana. La carga subida en Freeport consistía en autos con destino a Africa Occidental, que permanecieron en el buque durante su paso por la capital cubano y Veracruz y Altamira, en México.
«Creo que la naviera surcoreana actuó de buena fe y asumió que este cargamento entraba dentro de la categoría de exención de EAR99, lo que hacía que las operaciones del buque fueran permisibles», comentó una fuente relacionada con Hyundai Glovis, que forma parte del Grupo Automovilístico Hyundai Kia.


