Las víctimas del conocido incendio que arrasó con una casa familiar en el habanero municipio de Regla hace unas semanas aseguran que su grave situación de desamparo no ha cambiado en nada desde ocurrido el siniestro, donde perdieron todas sus pertenencias.
La matriarca de la familia explicó que muchas han sido las personas preocupadas que se han interesado por al menos preguntar cuál ha sido el avance en el proceso de recuperación de su situación habitacional y económica, a las que ha tenido que responder que no se ha hecho nada en concreto hasta la fecha.
Confesó que aunque todos los días la visiten funcionarios distintos para adelantar el proceso, todos le dan una explicación diferente y desaparecen.
Elena González González, la madre, agradeció con plena sinceridad a todos los que se han brindado a apoyar su situación con donaciones. La cubana tiene 3 hijos de 14, 11 y 3 años de edad.
La mujer confesó sentirse desesperada, además de frustrada por ver calcinado todo su esfuerzo de tantísimos años por garantizar un techo y una mínima calidad de vida para sus hijos. Las autoridades los desalojaron y la vivienda tendrá que ser demolida, pues el fuego afectó la estructura.
Aseguró que todos los miembros de su familia han quedado con secuelas psicológicas debido al incendio: el hijo más pequeño no puede ni observar el estado actual de la casa, y el de 11 años ha debutado con psoriasis por estrés.
No es menos cierto que la familia ha recibido gran volumen de donaciones y ayudas, como un refrigerador, televisor, ventiladores, colchones, ropas, comida, y hasta dinero por parte de personas que se han apiadado de su actual situación de vida, y a quienes González ha tratado de agradecer por todos los medios.
Sin embargo, el Estado cubano no ha mostrado interés por agilizar las gestiones necesarias para poder iniciar las acciones constructivas.
Desgraciadamente, el futuro de esta familia está estrechamente ligado a la acción del Gobierno, pues el precio de un saco de cemento en Cuba en la actualidad podría exceder con creces las posibilidades económicas de un núcleo familiar con 2 salarios. El reto de cuidar a sus hijos y construir de cero una casa es ya prácticamente imposible de cumplir, al menos en poco tiempo.
La activista cubana Daniela Rojo fue una de las que apoyó la virilización del caso de esta familia habanera en redes sociales el pasado 21 de septiembre. El incendio fue producido por un corte eléctrico en el metro-contador de la luz, y desde entonces los 5 miembros están viviendo en la casa de unos amigos en el mismo barrio.
