La prensa local continúa mostrando las realidades del coronavirus en Cuba, a diferencia de los triunfalismos que se mantienen en los medios nacionales. Este sábado, el periódico estatal de Sancti Spíritus, Escambray, publicó un reportaje en el que describió los problemas que atraviesan los ciudadanos para obtener una cama en un hospital de la provincia.
La pieza se centró en las dificultades de conseguir un ingreso y el tiempo de espera para los pacientes para acceder a una sala hospitalaria. El texto comenzó con el caso de Tomás Simón Serrano, quien estuvo 37 horas sentado en uno de los bancos del Cuerpo de Guardia de Infecciones Respiratorias Agudas del Hospital General Provincial Camilo Cienfuegos. Tuvo que esperar las altas y los PCR negativos para ver si alcanzaba una cama. También se mencionaron las «madres con niños en brazos horas y horas» a la espera de un medio de transporte para ir a los centros de aislamiento.
La realidad, pese a que las cifras oficiales no lo reconocen, ha obligado a expandir las capacidades de ingreso en «las instituciones asistenciales, la extensión de salas de hospitalización a centros educacionales, la habilitación de camas hasta en los círculos infantiles o la reorganización de no pocos servicios de salud».
«Si los números dieran abasto podría creerse que las más de 3.000 camas destinadas en la provincia a la hospitalización de casos sospechosos y confirmados con la covid-19 son suficientes. Pero fuera del papel lo que parece un dato promisorio suele restarse ante la multiplicación de enfermos por día», alertó el artículo.
De acuerdo con datos de la Dirección Provincial de Salud, en el territorio espirituano han tenido que ser habilitados 39 centros con 2.490 capacidades solo para el aislamiento de los pacientes positivos, y 27 con 1.116 posiciones para los sospechosos. Pero no significa que se solucione la situación.
Los problemas para acceder a una prueba PCR previenen que muchas personas entren en las estadísticas oficiales. Las 147 camas destinadas para enfermos de coronavirus en el hospital Camilo Cienfuegos estaban llenas el pasado lunes.
Camas de madera comenzaron a producirse en la Empresa Agroforestal Sancti Spíritus para ser colocadas en escuelas y otros centros estatales habilitados como zonas de confinamiento, en aras de suplir la necesidad de vacantes, pero también se hacen necesarios los colchones y ropa de cama para habilitarlas, para cuyas producciones existe un déficit grave de materia prima en la isla.
En redes sociales, cada día circulan más imágenes y reclamos de pacientes y familiares, quienes alegan escenas de falta de camas hospitalarias, carencias de oxígeno medicinal o enfermos con síntomas graves en sus casas. Sin embargo, los medios de prensa local han hecho eco de este panorama, contradiciendo el discurso nacional que defiende una situación compleja pero bajo control. Además de los problemas mencionados, usuarios y periodistas reportan déficit de pruebas diagnósticas, acumulación de PCRs sin resultados, y un mal manejo de los casos en atención primaria que luego terminaban graves por la falta de monitoreo.


