Ante el muy evidente colapso del sistema necrológico de la provincia de Ciego de Ávila, sus autoridades han ordenado la ampliación urgente de los cementerios del territorio, comenzando por la creación de un nuevo camposanto en la ciudad cabecera, del que ya se han construido los primeros 2.600 nichos del total de 6.000 que se levantarán.
El periódico oficialista provincial Invasor informó que la nueva necrópolis inició sus obras constructivas hace unos días en un área cercana al incinerador, como indicó la Directora de la Empresa de Diseño e Ingeniería de Ciego de Ávila y responsable del proyecto, Milagros Ruiz Heredia.
Uno de los técnicos que labora en la tarea precisó que el cementerio dispondrá de un parque central, un panteón para combatientes (con plaza de ceremonias), áreas para panteones de entidades e instituciones, áreas para bóvedas, nichos, osarios y columbarios, un crematorio para cajas y desechos, y un incinerador para restos óseos.
En las zonas exteriores se construirá un área de parqueo y un edificio principal con vestíbulo, oficinas y otras dependencias.
Aunque los especialistas entrevistados por el medio estatal aseguraron que se decidió utilizar tecnología prefabricada para plasmar un estilo arquitectónico y estético minimalista, es muy probable que la verdadera intención era asegurar la mayor rapidez y el precio más bajo posibles para la construcción de un cementerio en medio de esta crisis general.
El Gobierno también comunicó, hace un mes, el trabajo de extensión de la necrópolis ya existente, gracias a la construcción acelerada de 500 nichos. Se prevé que la obra quedará finalizada con un total de 2.000 nichos y 900 osarios.
El pueblo avileño ha venido denunciando hace semanas el desbordamiento de los servicios necrológicos a raíz del rebrote de contagios de coronavirus que afecta al territorio desde principios de año. La incidencia a dos semanas en la provincia es de 2.217,3 por cada 100.000 habitantes. Hay municipios, como el caso de Chambas, en que se ha alcanzado 3.611 por cada 100.000, una cifra preocupante al ser considerar la Organización Mundial de la Salud que el riesgo es muy elevado por encima de los 100 casos.
Pese a este panorama, el Gobierno ha justificado que la nueva necrópolis del nuevo cementerio de la ciudad de Ciego de Ávila y la ampliación del camposanto llevaban consideradas dentro de los planes desde hace unos años. No obstante, los vecinos creen que la obra constituye un trabajo apresurado a consecuencia de una pandemia que no se ha sabido controlar y de la cual no se previeron tales consecuencias.
Algunos lectores del medio local han preguntado, además, si las autoridades no creen que la inversión estaría mejor aprovechada en la construcción de un nuevo hospital (pediátrico, a ser posible), en aras de prevenir tantos fallecimientos mediante una mejor atención médica.
