El colapso de los hospitales en Cuba por la pandemia es más que evidente y a la escasez de medicamentos para tratar a los enfermos ahora se ha sumado durante las ultimas semanas la de oxígeno medicinal, por la supuesta rotura de la principal planta productora del país, según confirmó en las ultimas horas el Ministro de Salud, José Ángel Portal Miranda.
Desde ayer funciona en la isla un nuevo Centro de Dirección del Gobierno, encabezado por el presidente Miguel Díaz-Canel, el cual se encargará de darle seguimiento a la escasez de oxígeno en los hospitales, y del que forman parte «los cuadros principales de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, y de los ministerios del Interior, de Salud Pública, de Economía y Planificación, del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, de Industrias y de Transporte», de acuerdo a lo publicado por la prensa oficialista.
«Estamos haciendo un esfuerzo tremendo para que el poco oxígeno que tenemos llegue de la manera más eficiente a las instituciones de Salud (…) Hay que ahorrar todo cuando se pueda y hacer un uso más eficiente del oxígeno en las instituciones sanitarias», dijo el mandatario durante el encuentro.
La situación más crítica la presentan las provincias de Pinar del Río y Holguín, donde fueron enviados de urgencia varios helicópteros de las Fuerzas Armadas (FAR) con cilindros de oxígeno.
La respuesta del Gobierno llega luego que la prensa independiente cubana denunciara la situación en centros hospitalarios de Cienfuegos y Holguín, donde decenas de pacientes ingresados no pudieron ser conectados a reservas de oxígeno.
La rotura de la principal planta productora de oxígeno medicinal del país ha puesto el sistema sanitario contra las cuerdas, y por ahora las soluciones se centran en eliminar todos los salideros posibles en las líneas de distribución de los hospitales y la colocación de compresores que ayudar a mezclar el oxígeno líquido con el aire para lograr extender su duración.
No hay faltado, sin embargo, la descarga habitual que el Gobierno cubano emprende contra las víctimas, que en este caso son los pacientes con COVID, a los cuales se les tachó de «indisciplinados» en el diario oficialista Granma por «desperdiciar» el oxígeno cuando van al baño o cuando se quitan la careta por el que lo reciben sin cerrar la llave que lo abastece.
También fueron sobre los familiares acompañantes, acusándolos de «incrementar de manera desmedida el nivel de saturación» al abrir la llave por encima de lo indicado por el médico.


