La hija de Ernesto “Che” Guevara que más tiempo y esfuerzo dedica a estar en el centro de atención, Aleida Guevara March, tildó a los protestantes de las manifestaciones civiles del pasado 11J de «gente sin escrúpulos», «bobos» y «de baja calaña».
En una entrevista concedida al programa ‘Salir por arriba’, de la emisora argentina Radio Rebelde AM 740 y emitido el pasado jueves, la argentinocubana expresó que los cubanos lanzados a la calle para protestar por las pésimas condiciones de vida que esta crisis y las constantes trabas del Gobierno les han impuesto, son «gente de baja calaña de verdad», y los que han decidido apoyarlos son «bobos».
La pediatra, habiendo concedido esta entrevista desde Cuba, reconoció que la isla está viviendo «problemas de comunicación» (referente al bloqueo de Internet que el Gobierno aplicó para frenar la difusión de las protestas), y relató que en Cuba estaban sucediendo acciones «manipuladas por Estados Unidos».
La partidaria incondicional del régimen castrista aseguró que el pueblo «ha reaccionado muy bien y está controlando la situación», e incluso señaló que ella y el resto de esbirros oficialistas están «exigiendo que la policía actúe y defienda lo que es nuestro».
La hija del guerrillero argentino destacó exaltada que considera imperdonable la agresión hacia una propiedad estatal, reprochando así a todos los cubanos que aprovecharon el caos de las manifestaciones y saquearon algunas tiendas en Moneda Libremente Convertible (MLC), la mayoría impulsados por la profunda hambruna que Cuba está sufriendo debido a la alarmante escasez de alimentos.
Calificó rápidamente a los manifestantes civiles como maleantes e ignorantes por robar en esos comercios «del pueblo», afirmación bastante disparatada porque las tiendas recaudadoras de divisas en Cuba nunca han respondido al pueblo cubano, sino a GAESA y al sistema militarizado y monopolístico que rige la isla, ese que activamente roba a la población con precios abusivos.
No obstante, un supuesto audio filtrado con declaraciones de Aleida Guevara March fue publicado el viernes en el canal de YouTube de Diario Canarias Semanal, donde comentó que los protestantes de las manifestaciones populares masivas son «tipos sin moral y sin ética ninguna. Lo más bajo de la sociedad; la gente más sucia. La gente más adversa… ¡Qué sé yo! Es una cosa tan vulgar, tan absurda de verdad, que tú te das cuenta de que es una cosa marginal totalmente».
Afirmó que las protestas pacíficas del pueblo solo son actos provocados y pagados por Estados Unidos, argumentando que se trata de «grupúsculos de gente que aprovecha la situación que está viviendo Cuba», «gente que se deja manipular».
Aunque aseguró que no es partidaria de que haya enfrentamiento, sí justificó la ofensiva a la que llamó el Gobierno contra los manifestantes, argumentando que el pueblo revolucionario no iba a permitir que «vengan estos tipos vándalos a meterse en tiendas, a romper vidrieras, a volcar carros».
Por ello, aseveró que están demandando que «la Policía Nacional Revolucionaria tome medidas drásticas en este sentido», para que no continúen prosperando actividades promovidas por «mercenarios».
Cuando en noviembre pasado varios integrantes del Movimiento San Isidro (MSI) hacían huelga de hambre, una de sus demandas constituyó el cierre de las tiendas MLC por la desigualdad social que genera y la injusticia de su mera existencia en un país donde el ciudadano no tiene acceso a esa moneda.
En las redes sociales se ha estado reclamando la misma acción desde la apertura de dicha modalidad para productos básicos como alimentos y artículos de aseo, coincidiendo con un contexto de desabastecimiento agudo.
Una convocatoria que circuló en redes sociales a finales de noviembre llamó a los habaneros a protestar contra las tiendas en MLC frente a la sede del Ministerio del Comercio Interior (MINCIN).
«Estos grupúsculos salen en algún momento en algún lugar, pero está todo ya muy bien controlado. Así que no hay lío ninguno, no hay ningún problema y nosotros estamos en pie de combate», concluyó Guevara March en momentos en que el aparato represivo está completamente inmerso en el castigo de los manifestantes.
