En una aparición en cadena por todos los canales de televisión y radioemisoras en Cuba, el presidente Miguel Díaz-Canel ha respondido a las protestas masiva que se extienden por todo el país pidiendo su renuncia, con un llamado a la violencia y el enfrentamiento entre los cubanos.
“Estamos dispuestos a dar la vida. Tienen que pasar encima de nuestros cadáveres si quieren enfrentar a la revolución. Estamos dispuestos a todo”, dijo el mandatario en su discurso, que estuvo cargado de acusaciones hacia los Estados Unidos como organizador de las manifestaciones espontáneas que durante el día de hoy se han registrado en la Isla.
“No vamos a permitir que ningún contrarrevolucionario, mercenario, vendido al imperio estadounidense, vaya a provocar desestabilización”, afirmó. Y amenazó: “Habrá una respuesta revolucionaria. Por eso convocamos a todos los revolucionarios comunistas a que salgan a la calle donde se vayan a producir estas provocaciones y enfrentarlas con decisión”.
“La orden de combate está dada, a la calle los revolucionarios”, expresó peligrosamente en una comparecencia televisiva especial.
Según Díaz-Canel, estas protestas están dadas por la crisis que afecta al país, que ha provocado apagones de hasta 8 horas continuas en los hogares; una marcada escasez de medicamentos, en un escenario en el cual han aumentado los enfermos y por tanto el consumo de medicinas. Además, dijo que la situación también se había crispado por la experiencia del ingreso domiciliario debido a la situación actual con la COVID-19.
Este domingo sucedió lo que parecía imposible en una isla controlado férreamente por el aparato represivo de la dictadura: miles de cubanos salieron espontáneamente a las calles de sus ciudades sin que el Gobierno pueda frenarlo ni que los intentos por censurar la difusión de imágenes prosperara. Y es que los cubanos están hartos, y a la represión del régimen se le sumó una inocultable crisis sanitaria que colapsa los hospitales, el principal capital de propaganda de las autoridades.
Y este domingo, miles y miles de cubanos decidieron salir a reclamar. La primera protesta se originó en e San Antonio de los Baños (Artemisa, oeste) y al grito de “¡abajo la dictadura!”, “libertad” y “patria y vida”, contagiaron a otros ciudades del país… Hasta que sucedió lo impensado: en la Habana también se movilizaron.
Las inéditas manifestaciones fueron retransmitida en directo por usuarios de Facebook y tiene lugar en medio de una grave crisis económica y sanitaria en el país caribeño, donde la población se queja de falta de alimentos, medicamentos y otros productos básicos.
Esta es la protesta antigubernamental más grande que se registra en la isla desde el llamado “maleconazo”, cuando en agosto de 1994, en pleno “periodo especial”, cientos de personas salieron a las calles de La Habana y no se retiraron hasta que llegó el entonces líder cubano Fidel Castro
