El medio de prensa ruso Sputnik anunció recientemente que el Gobierno cubano construirá con inversión y colaboración del Gobierno del país euroasiático un observatorio astronómico, pues instalarán un telescopio de gran alcance, con el propósito de realizar observaciones hacia el espacio y fortalecer el sistema de vigilancia del país caribeño.
El director del Instituto de Geofísica y Astronomía (IGA), Rudy Montero, explicó que el telescopio servirá para «el monitoreo de la llamada basura espacial, el clima y objetos cercanos a la atmósfera».
Además, con este nuevo instrumento de gran alcance y precisión se podrán realizar observaciones posicionales, fotométricas y espectroscópicas de buena parte de los objetos astronómicos conocidos.
El funcionario agregó que gracias a esta cooperación, la nación cubana podrá perfeccionar sus dispositivos y estrategias para alcanzar mayor efectividad en la protección de la seguridad nacional.
El equipo detecta peligros geológicos como la caída de meteoritos, rocas terrestres, entre otros cuerpos. En el territorio se hallaron, al menos, 7 meteoritos, cuyo origen fue comprobado gracias a procedimientos químicos y de laboratorio.
Jorge Machín, director del Instituto de Geografía Tropical, declaró que más de una entidad rusa ha manifestado gran interés por entablar mayores convenios y acuerdos de colaboración con instituciones de ciencia cubanas, en torno al cuidado de la naturaleza, las playas, el ecosistema paisajístico y las cuevas.
Por ejemplo, aseguró que la Sociedad Geográfica de Rusia contactó a la entidad cubana a través de una especialista de la Universidad de Moscú que facilitó las conversaciones, con el interés de cooperar en la creación de un atlas de la biodiversidad de la mayor de las Antillas (con entera financiación rusa), mediante la «elaboración del Atlas Nacional en formatos multimedia para la web y como aplicación móvil».
Especificó que los inversores euroasiáticos pretenden promover el material como producto destinado al turismo, además de incentivar la protección del medio ambiente y la práctica de la industria sin humo.
Machín recordó que Cuba solía mantener fuertes convenios de cooperación científica con los países del extinto campo socialista hace más de 30 años.
