Desde hace algunos meses, y ante la escasez de harina de trigo para la elaboración del pan de venta normada y regular, autoridades de la industria alimenticia cubana orientaron la utilización de ingredientes alternativos como la pulpa de calabaza, yuca o harina de maíz.
En varios reportajes, algunos medios oficialistas anunciaron con bombos y platillos la puesta en marcha de estas soluciones, asegurando que no había grandes diferencias.
No obstante, los cubanos ya han comenzado a quejarse de estas alternativas, manifestando que les provoca diarrea, dolor de estómago y malestar.
“El pan está muy malo y ácido, al punto que no se puede guardar de un día para el otro; la pulpa de calabaza vino a empeorar lo que ya estaba mal”, declaró un cubano de Guamá, Pinar del Río al medio estatal Radio Guamá.
La occidental provincia de Pinar del Río es una de las que se ha visto afectada por la escasez de harina de trigo, que incluye también a Santiago de Cuba, Guantánamo y La Habana.
Ahora el medio oficialista pinareño, reconoció que con las fórmulas improvisadas “a algunas personas el nuevo pan les ha dado hasta problemas digestivos y diarreas”.
“Encima de eso… costar un peso es una desproporción”, señala un pinareño citado por el medio.
El reporte señala además que la panadería La Favorita ha sido una de las que más críticas ha recibido por parte de la población, ya que los productos que se elaboran allí resultan imposibles de comer.
“A veces está regular, pero los panaderos han logrado una masa que después de hornearla está aceptable, aunque considero que la pulpa de calabaza no es una buena opción”, indicó otro ciudadano.
