Cuba continúa aumentando progresivamente sus importaciones de carne de pollo desde Brasil por tercer mes consecutivo en este último mayo, con 2.161 toneladas del producto, pero la nación lusófona aún queda muy atrás del proveedor de pollo número 1 de Cuba: Estados Unidos, con 16 veces esa cantidad.
Para poder comparar sus exportaciones de pollo hacia Cuba, es necesario retroceder hasta el mes de abril, en el que el país norteamericano vendió 30.024 toneladas de pollo a la isla, y el sudamericano vendió 1.892.
El reconocido economista cubano Pedro Monreal, basándose en los datos ofrecidos por el Servicio Exterior de Agricultura de Estados Unidos y el Ministerio de Industria, Comercio Exterior y Servicios de Brasil, pudo comprobar que el producto neto brasileño resulta mucho más caro que el estadounidense.
«Sin incluir fletes ni seguro», el kilogramo de pollo procedente del país norteño fue 46 centavos más económico en el mes de abril que el del país sureño.
Aunque se realicen estas valoraciones sobre el costo internacional del producto, y venga de donde venga, el Estado cubano lo vende al precio que se le antoja a la hora de despacharlo en las tiendas en Moneda Libremente Convertible (MLC).
El supermercado de la intersección de la Avenida Rancho Boyeros y Camagüey (La Habana) vendía este lunes la caja de 14,5 kilos de pechugas a 110 Dólares Estadounidenses (USD), equivalente a 7,58 USD el kilogramo.
Monreal pudo constatar que Estados Unidos ha enviado a Cuba, desde 2001 a 2020, un total de 2,48 millones de toneladas de carne de pollo, por un valor de 2.088 millones de USD.
El Servicio de Inspección y Seguridad Alimentaria de Estados Unidos (FSIS) actualizó esta semana el listado de productos que Cuba puede comprar a Estados Unidos, entre los que se encuentran las carnes de cerdo, res, oveja y cabra, congeladas y frescas, así como productos derivados de oveja y cabra.
La posibilidad de exportar está permitida para los productores estadounidenses si entregan la documentación pertinente y si se verifica que cumplen los requisitos. Aunque no están precisados los huevos y existen ciertas restricciones por fecha y estados de Estados Unidos, la lista contempla también las aves de corral y productos derivados de estas
De acuerdo con un documento de la Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos publicado en abril de 2016, dicha nación está incluida entre los diez primeros proveedores de productos alimentarios a Cuba debido a la norma de 2000. Esta posibilita que se realicen importaciones comerciales directas de algunos alimentos e insumos agrícolas, únicamente si se pagan por adelantado y en efectivo, a causa de la prohibición de otorgar crédito a la isla.
Cuba también tiene obstáculos imponentes para obtener financiamiento y préstamos en el extranjero, debido a su alto riesgo crediticio y elevada deuda externa. Es por ello que recibir préstamos de un tercer país no resulta nada fácil
Sin embargo, la isla importa desde Estados Unidos numerosos alimentos: además del pollo, principalmente entra aceite de soya, harina, frutas frescas, pienso y forrajes.
La producción nacional de pollo es muy escasa, y el ave se ha convertido en una de las piezas de carne más apreciadas, ante la ausencia del cerdo y la res.
Largas colas por unas pobres piezas de pollo representan el día a día de los cubanos para obtener comida, por lo que los muslos y cuartos traseros, lo único que actualmente se comercializa, se ha llevado a racionar en demasía.
