Estados Unidos designó una nueva prohibición para los vuelos entrantes, y esta vez se trata de no poder transportar perros. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) de dicho país anunciaron que, a partir del 14 de julio próximo, los perros procedentes de un centenar de naciones, incluyendo Cuba, tendrán vedado el acceso.
La disposición persigue la prevención de algún brote de rabia en territorio norteamericano.
De acuerdo con el reporte de AP, el presidente de la Asociación Estadounidense de Medicina Veterinaria, Douglas Kratt, estuvo de acuerdo con la decisión.
Teniendo en cuenta también las mascotas o los perros que entran al país para la venta o adopción, el veto abarca a todos los perros que ingresan o retornan a Estados Unidos. Estos significa que so un can viaja junto a sus dueños, no puede ser trasladado de regreso hasta que no pase seis meses en una nación donde no exista un alto riesgo de contraer rabia.
Las autoridades acataron que alrededor de un millón de perros llegan al país cada año. Algunas excepciones serán contempladas, como son los casos de los perros lazarillos y las mascotas que pertenezcan a extranjeros recién mudados a Estados Unidos.
Emily Pieracci, especialista en rabia del CDC, reportó que los principales rechazos registrados últimamente han sido a raíz de documentación fraudulenta, en donde se alegaba que la edad de los perros era mayor a la real.
Las vacunas contra la rabia no surten efecto completo en perros menores de cuatro meses, por lo que antes de que cumplan esta edad no se les permite el ingreso. Se trata de una enfermedad mortal en animales y seres humanos, transmitida a través de la mordedura de un animal infectado, para la cual no existe cura cuando comienzan a presentarse los síntomas.
El Ministerio de Salud Pública (MINSAP) cubano declaró oficialmente el pasado año el fallecimiento de tres personas a causa de uno de los varios brotes de rabia registrados en la provincia de Holguín.
Desde 1962, el MINSAP coordina un programa de control de la rabia que logró parcialmente el control de la enfermedad, pero desde hace dos décadas únicamente se ha manifestado en animales silvestres.
Las campañas antirrábicas en la isla son limitadas o nulas, algo que ha sido señalado por activistas en favor de los derechos de los animales en reiteradas ocasiones.
