En las últimas horas ha estado circulando en redes sociales la denuncia realizada por una cubana sobre la venta de papas podridas al personal de un policlínico en Guanabacoa, en La Habana.
“¡La papa podrida para los trabajadores de salud pública!”, escribió Damaris Domínguez en su perfil de Facebook, y acompañando su denuncia con un corto vídeo y un par de fotos que muestran la desesperación asociada a la escasez y el desabastecimiento de alimentos.
En las imágenes se puede apreciar al menos a una docena de personas aglomeradas alrededor de las papas en el suelo. Las mismas, se encuentran mojadas y con no muy buen aspecto, pero aún así hay varias personas que se interesan en comprar el producto.
En medio de la actual crisis con los alimentos que se vive en la Isla, la calidad de los alimentos se ha vuelto un lujo, de ahí que sea muy frecuente que salgan a la luz imágenes de alimentos sin la refrigeración adecuada y otras escenas de la misma índole.
La publicación en cuestión ha generado una oleada de comentarios, en los que los internautas cubanos han plasmado su indignación al ver al punto que ha llegado la escasez de alimentos en la Isla.
“¡qué vergüenza!”; “¡qué asco!»; «eso es lo que se merecen…mientras no tengan la dignidad moral de decir basta”; “ahí tienen CONTINUIDAD, fueron tan solo algunos de los mensajes.
“Esos son los logros de la dictadura. Si seguimos callados tendremos 60 años más de pobreza, mientras ellos se dan la buena vida”, sentenció una internauta.
En cualquier barrio cubano, el grito de “llegó la papa” es todo un acontecimiento, ya que no solo marca la promesa de al menos una comida con viandas, sino también la larga cola a la que tendrá que someterse el interesado para adquirir dicho tubérculo.
