La población cubana ha encontrado motivos para alarmarse en los últimos días debido al inusual aumento de apagones a lo largo del país. Aparentemente, los cortes de electricidad se generalizaron por todo el territorio nacional en las últimas 72 horas, luego de que la tendencia ascendente se reportó a principios del año de forma bastante sutil, y en abril se notó un significativo agravamiento.
Ninguna autoridad estatal se ha pronunciado al respecto, y la incertidumbre solo logra incrementar la preocupación de la población, que teme que la situación se torne como la de la década del 90, durante el apoteósico «Período Especial», cuando el país pasó más tiempo sin servicio eléctrico que con él.
Medios independientes de prensa han reportado en las ultimas horas que varias ciudades del oriente de la isla sufrieron una interrupción del servicio eléctrico por aproximadamente una hora en la madrugada del 14 de mayo.
Casandra, vecina del reparto Abel Santamaría (Santiago de Cuba), aseguró que en su zona cortan la electricidad de 3 a 5 horas todos los días en horario diurno, y de 1 o 2 horas en las noches, pero turnan los barrios.
El periodista Jorge Amado reportó este jueves vía Twitter que la ciudad cabecera de esa provincia llevaba sufriendo apagones a la misma hora (de 2:00 p.m. hasta pasadas las 4:30 p.m.) por 2 días consecutivos.
Osmel Ramírez, reportero independiente holguinero, informó sobre apagones en su ciudad en el mismo horario.
Mariluz, residente en el barrio de Micro 7 (Santiago de Cuba), contó que, aprovechando un apagón, una panda de ladrones «dejaron sin breque a 58 apartamentos, que ahora tienen la corriente directa y corren el riesgo quemar los equipos electrodomésticos».
Las zonas montañosas del Oriente han sufrido mayor rigor del corte del fluido eléctrico, como Maisí, Yateras, San Antonio (Guantánamo), Bartolomé Masó y Guisa (Granma).
El costo de las velas y las lámparas recargables ha subido significativa y rápidamente en esas provincias.
Según testimonios populares, en Previsora, Nadales, Florá, La Caridad y la Plaza de Méndez se han reportado cortes de 8:00 am a 4:00 pm. En Cienfuegos, Ciego de Ávila, Villa Clara y Sancti Spíritus han ocurrido interrupciones del servicio eléctrico que duran entre tres y cinco horas.
De igual forma, los apagones también han sido motivo de quejas en Pinar del Río, Mayabeque, Artemisa y Matanzas, a excepción de Varadero por ser un polo turístico en funcionamiento.
El periodista Norges Rodríguez también se quejó por los cortes experimentados en La Habana.
En estos momentos tan tensos y tan colmados de insatisfacciones, un período de apagones llega a ser el colmo, sumado a la sequía que muchos capitalinos sufren en estos días debido a roturas en una de las principales conductoras de agua, algo que no está claro si se originaron a partir de los apagones o no.
En Santiago de Cuba, un ingeniero de la termoeléctrica Antonio Maceo declaró que el actual panorama se debe, más que a la falta de generación o de mantenimiento, a la poca transparencia que asumen las autoridades para explicar estas dificultades, asociadas a la carencia crónica de combustible.
Otro experto recalcó el anuncio del grupo empresarial AZCUBA, el cual informó que, por estos fallos en el suministro de combustible, se han acumulado 18.000 horas de paralización desde enero, lo que significa un déficit de producción de 7.500 toneladas de azúcar, que equivalen aproximadamente a 2,2 millones de dólares.
El titular de Energía y Minas, Liván Arronte Cruz, señaló en comparecencia televisiva en el programa Mesa Redonda el pasado enero que los apagones eran una posibilidad.
El ministro indicó que la generación de electricidad no era suficiente para la demanda y presentó el aumento de las tarifas eléctricas como una medida para incentivar el ahorro, sin mencionar que hubieran problemas en las plantas como para que no pudieran suplir las necesidades del país.
Pasados cinco meses, el país aún no tiene la capacidad de compra para el petróleo importado, que representa el 48% del total consumido por la isla.
