El gigante militar cubano Gaviota se encuentra ultimando detalles para la inauguración de un colosal nuevo hotel (con centro comercial) en la capital cubana. El Gran Muthu Habana, ubicado en 3ª y 70 (municipio Playa), constituye uno de los proyectos que la cadena de origen indio MGM Muthu Hotels (asentada en Portugal) está llevando a cabo en la isla.
Rafael López, director general corporativo de la marca en Cuba, anunció que el Grand Muthu Almirante Beach (en Guardalavaca, Holguín) será inaugurado el próximo 1ro de julio. El hotel cuenta ya con lobby con vistas al mar y 514 habitaciones, y todas sus instalaciones están en correspondencia con su categoría de 5 estrellas.
Contó que su cadena también piensa edificar un nuevo centro turístico en el área de Yuraguanal (también Holguín).
Esta afamada compañía solo tiene presencia en la isla de Cuba dentro de la zona del Caribe, donde lleva trabajando por 3 años. Aparte de estas nuevas grandes locaciones, el conglomerado indio-portugués posee otros 5 hoteles en el país, siendo el Grand Muthu Plaza de La Habana uno de ellos (actualmente clausurado por reparaciones).
También posee el Muthu Playa Varadero, en Matanzas, y Cayo Guillermo, Imperial y Rainbow distribuidos en la provincia de Ciego de Ávila. Los dos últimos se incluyeron en noviembre del año 2019 en la lista negra de empresas cubanas con las que los ciudadanos estadounidenses no pueden mantener negocios.
En septiembre del año pasado, el Gran Muthu Habana supuso la generación de un foco grave de COVID-19, al dar positivo en las pruebas de PCR 23 de los obreros indios que laboraban en la instalación.
Los constructores indios arribaron al país en el año 2016, contratados por la empresa francesa Bouygues para las obras del Gran Hotel Manzana Kempinski, en la capital.
Originalmente se rumoreaba que la llegada estuvo motivada por la excepción de la Ley de Inversión Extranjera, que posibilita «regulaciones especiales» para aquellos empleados extranjeros en «circunstancias especiales», pero la situación nunca tuvo confirmación y luego se comunicó que se encontraban trabajando para la inmobiliaria militar cubana Almest.
La prensa estatal aseveraba en ese momento que su trabajo era excelente y que rendían «tres o cuatro veces» lo que un cubano. El diario Juventud Rebelde indicó entonces que su presencia se caracteriza por «un alto aprovechamiento de la jornada laboral, lo que redunda en una mayor productividad».
Los sueldos que Bouygues destina a sus obreros indios, de acuerdo con datos expuestos en la prensa internacional, consistían en aproximadamente 1.600 dólares mensuales, 53 veces más del que cobraba un cubano por el mismo trabajo.


