El Gobierno cubano ha apostado por un nuevo proyecto que se presume que ahorrará cientos de millones de dólares en alimento para el ganado: pienso criollo a base de moringa. Esta idea está soportada por los cálculos de los 550 millones de dólares anuales de inversión en materia prima para este alimento de la masa ganadera, contemplada dentro de las 63 nuevas medidas implantadas por el Gobierno para impulsar el desarrollo y la producción de la industria alimentaria.
El estudio primario se está llevando a cabo por la Empresa Agropecuaria Bayamo y el Instituto de Investigaciones de Pastos y Forrajes, el que ha demostrado el «alto valor nutricional» del pienso nacional a base de moringa. Se piensa que la tonelada de este producto tendrá un costo de 561 CUP, casi la tercera parte de los 1.500 CUP que cuesta elaborar pienso con materia prima importada.
Fidel Castro se obsesionó con la conocida planta durante los últimos años de su vida, pues sobrevaloró sus propiedades medicinales.
Danelys Collejo Milanés, la funcionaria-portavoz del proyecto, atribuyó la autoría intelectual de dicho al líder cubano. Explicó que Castro impulsó la necesidad de emplear pienso nacional con el uso de plantas proteicas en el año 2011.
La directora de la unidad empresarial de base (UEB) Producción de Alimento Animal de Molino Rojo (Bayamo) detalló que el producto está conformado por partes de moringa (semillas y fundas), lo que aporta un 28% de proteínas.
El alimento que está siendo probado, aparentemente, ha engordado 700 gramos al día a los animales de la UEB, y ha logrado que produzcan mayor cantidad de leche.
El ingeniero Rodolfo Brito Serejido agregó que la isla tiene la planta de moringa como forraje, cuenta con los abonos y biofertilizantes adecuados para el cultivo de dicha planta, y dispone de la industria para el procesamiento de la harina en varias provincias.
La furia que tuvo Fidel Castro por la moringa inició a partir del año 2011, de acuerdo con la web científica española Sinc, cuando un agricultor canario envió dos kilogramos de semillas. Desde entonces, comenzó una colaboración que estuvo a punto de concretarse en forma de sociedad.
Según las palabras del productor canario, José Manuel Vecilla Blanco, el mismo Castro aseveraba que se curó a raíz de un tratamiento con su planta, por lo que decidió estudiarla con empeño y hasta recomendarla en sus célebres Reflexiones. Castro escribió las condiciones están creadas para que la isla empiece la producción masiva de Moringa Oleífera y morera, que representan «fuentes inagotables de carne, huevo y leche, fibras de seda que se hilan artesanalmente y son capaces de suministrar trabajo a la sombra y bien remunerado, con independencia de edad o sexo».
La planta constituye un espécimen casi invasivo, pues crece rápidamente y sin requisitos de condiciones específicas, con especial facilidad para darse en climas tropicales.


