La crisis del combustible, en realidad, nunca se ha disipado, pero ahora está experimentando un nuevo alce de gravedad. Cubanos del Occidente de la isla son los que más reportan largas colas de automóviles para comprar gasolina en los puntos de la red Cuba Petróleo (CUPET).
En el caso de Mayabeque, la provincia lleva más de 11 días sin ningún tipo de oferta de combustible, según consultores consultados.
Roberto González, propietario de un automóvil particular marca Lada (extremadamente común en Cuba), explicó que recorrió todos los municipios de Mayabeque y no logró abastecerse. En la mayoría le advirtieron que no hay combustible en la red de venta y que no se conoce cuándo habrá, pero en algunos pocos le comentaron que allí sí había, pero estaba tan reservada y restringido su acceso que debía presentar una carta del Poder Popular con la matrícula y los datos del chofer, y si se autoriza la venta de hasta 10 litros, es porque se trata de un caso excepcional.
La población teme a que esta reciente crisis se pueda convertir en una nueva etapa de «coyuntura», la severa situación de escasez que enfrentó la isla a partir de septiembre de 2019. Ni las autoridades ni la prensa oficialista cubana se han pronunciado al respecto todavía.
Miguel Díaz-Canel achacó las culpas de la escasez de combustible, en septiembre de ese año, a las medidas punitivas que giran alrededor de la isla por iniciativa del Gobierno de Estados Unidos. El mandatario indicó que las sanciones de Washington perjudicaban a las empresas que trasladaban crudo desde Venezuela hasta la nación isleña.
El panorama de crisis permaneció hasta febrero de 2020, con reportes sistemáticos que evidenciaban déficit de combustible en las gasolineras de la mayoría de las provincias del país.
Osniel Rodríguez, un joven que posee licencia regular para el transporte privado, comentó que, al igual que la vez anterior, nadie vio venir la crisis, por lo que nadie pudo prepararse para la escasez. Dijo que lleva varios días sin poder trabajar a causa de que la carencia, pero sigue teniendo que pagar los impuestos correspondientes a su licencia, pese a que se desconoce cuándo acabará el período de crisis.
Incluso teniendo en cuenta que el recurso no es suficiente para abastecer a la población y empresas estatales, como Acopio, pues campesinos de distintas provincias han perdido cosechas enteras debido a la falta de combustible de Acopio para trasladarlos, el Gobierno de la isla impulsó el fin de semana pasado una caravana de botes para protestar contra el embargo norteamericano, así como una de automóviles por el Malecón habanero semanas antes.


