A la larga de lista de artículos y productos que brillan por su ausencia en las tiendas cubanas se le suman también los cigarros. Por ello, todo aquel que le guste fumar está consciente que debe permanecer largas horas en una cola o recurrir al mercado negro a comprarlo muy por encima de su valor.
De esta forma ha quedado demostrado una vez más con el comentario de un internauta en el perfil de Facebook de Cubadebate, donde mostró imágenes de la cola organizada en las afueras de una tienda en Holguín, donde hombres y mujeres se amontonaban intentando entrar.
«Hola amigos, esto fue hoy en mi barrio para comprar cigarros. ¿Qué creen de esto? Por Dios», comentó.
En el material puede verse como varias mujeres discuten e incluso una de ella levanta un paraguas de forma amenazante.
«Somos continuidad», se escucha decir al autor del post.
Algo muy parecido tuvo lugar a inicios de mes en Cárdenas, Matanzas, cuando un cubano denunció que se estaban violando las medidas orientadas por las autoridades sanitarias con respecto al distanciamiento social.
«Cumpliendo con las medidas orientadas por el Consejo de Defensa Provincial. Ahora me pregunto, ¿dónde está la PNR para velar por que realmente se cumplan las medidas? Esta foto fue tomada hoy a las 11:15 am», cuestionó.
«Que alguien de nuestro gobierno municipal me explique dónde están tomando las medidas que se hablaron. ¿Qué distanciamiento social hay? Eso fue una cola para comprar cigarros», añadió.
La escasez de cigarros en el mercado nacional data de meses e incluso años, lo que obliga a la población a someterse a extensas colas, donde no se respeta el distanciamiento que los expertos recomiendan para evitar un contagio de COVID-19, o sencillamente caer en manos de los revendedores, quienes aprovechándose del río revuelto ponen el precio que estimen conveniente a sus productos.
