El pasado 26 de abril la luna llena parecía un poco más grande y brillante de lo normal, convertida en una enorme «superluna rosa».
Según los científicos se produce cuando el satélite se acerca en un 10 por ciento o más de lo que suele hacerlo en su recorrido alrededor de la Tierra.
La idea proviene del florecimiento en estas fechas de una planta silvestre de ese color en Estados Unidos. Según explica la NASA, la flox musgoso, perteneciente a la familia de las polemoniáceas, es una de las primeras plantas cuyas flores germinan en primavera en el este del país.
En diversos países de Latinoamérica y el Caribe la luna llena de abril, también es conocida como ‘luna de las flores’, ‘luna de primavera’ o ‘luna de pascua’, reverenciada por las culturas ancestrales.
Los cubanos pudieron disfrutar en la noche del pasado martes y hasta la madrugada de la majestuosidad del fenómeno natural que se observó la víspera.
En lo que resta del año se podrán acontecerán tres superlunas: la Rosa (26-27 de abril), la de Flores (26 de mayo) y la de Fresa (24 de junio).
Luego de más de un año marcado por la lucha con la Covid-19, muchas personas encuentran en los eventos astronómicos la manera de esquivar por unos instantes esta situación y disfrutar de las maravillas del universo.
La «luna rosada» de abril es importante en los festejos religiosos. La Pascua cae el primer domingo después de la primera luna llena de la primavera. Denominada como «luna rosada» por los nativos indígenas, que le daban un nombre a la luna llena de cada mes para llevar la cuenta de su calendario de cultivo.
