En medio del mes más peligroso y mortal de la pandemia del coronavirus en Cuba, el Gobierno decidió hoy organizar una marcha de miles de personas por las calles de varias provincias del país, en las que el cacareado y exigido distanciamiento social poco importaron pues parece que las consignas revolucionarias son un eficaz medio de protección contra la COVID-19.
Blandiendo banderas cubanas y pancartas con mensajes como «Abajo el bloqueo», «Unidos por Cuba» o «Patria o Muerte», miles de cubanos desfilaron en una caravana de bicicletas, motos, automóviles y jinetes a caballo en las provincias de Las Tunas y Villa Clara.
La marcha, cubierta por la prensa oficialista, que en ningún momento hizo referencia a la pandemia y la protección de los participantes, se produjo a la par de otras pequeñas manifestaciones en varias ciudades del mundo, en las que apenas estuvieron presentes algunos de la comunidad cubana en el extranjero.
El 28 de marzo pasado se había organizado ya una caravana contra el embargo en el Malecón de La Habana, siendo la provincia más comprometida por la pandemia en la isla, y que generó una gran controversia, pues muchos de los participantes aseguraron luego que fueron engañados sobre los verdaderos motivos de aquella manifestación.
El propio presidente Miguel Díaz-Canel, que tanto ha recriminado en los últimos días a la población cubana por la falta de percepción del peligro que implica esta pandemia, apoyo hoy lo que calificó como una «protesta mundial contra el bloqueo».
«En medio de una epidemia global, miles salen a las calles a reclamar a Estados Unidos: #EliminaElBloqueo», escribió el mandatario en su cuenta oficial de Twitter.
La protesta mundial contra el #Bloqueo se ha convertido en una ola imparable. En medio de una epidemia global, miles salen a las calles a reclamar a Estados Unidos: #EliminaElBloqueo pic.twitter.com/wr9o3em0HC
— Miguel Díaz-Canel Bermúdez (@DiazCanelB) April 25, 2021
Tras un acercamiento histórico pero efímero (2014-2016) bajo la administración de Barack Obama, las relaciones entre La Habana y Washington se volvieron especialmente tensas con Donald Trump, que endureció el embargo en vigor desde 1962.
El gobierno estadounidense reprocha a las autoridades cubanas las violaciones a los derechos humanos, y su apoyo al gobierno de Venezuela.
Y las esperanzas de que las tensiones disminuyeran con la elección de Joe Biden se han ido desvaneciendo, hasta el punto de que parece que Cuba no es en absoluto una prioridad para la nueva administración estadounidense.
