El Gobierno cubano ha vuelto a la carga en sus campañas de librarse de culpas y ahora quiere hacerlo para desmarcarse del éxodo de balseros que durante los últimos meses se ha visto, casi siempre en embarcaciones precarias y poniendo sus vidas en riesgo para llegar a suelo estadounidense.
Así lo deja claro el diario Granma, que además de ser el órgano oficial del Partido Comunista de Cuba también es el principal defensor de la Revolución a través de los artículos de sus periodista.
En una publicación realizada hace unas horas, y firmada por el ex espía de la Seguridad del Estado y agente del G-2, Raúl Antonio Capote, conocido como el «agente Daniel», este hace girar su articulo alrededor de la desaparición reciente de varios cubanos en el mar, de quienes dice que fueron «atraídos por los cantos de sirena del sueño americano».
Según Capote, el Gobierno de Estados Unidos no ha dejado de «estimular la inmigración ilegal como arma en la guerra sucia contra Cuba».
“El estímulo constante a la emigración ilegal, mientras se incumplen los acuerdos refrendados entre Cuba y Estados Unidos sobre este tema; la permanencia de la Ley de Ajuste Cubano; más el cerco económico, recrudecido en medio de la pandemia de la COVID-19, señalan, con toda claridad, quiénes incentivan la emigración ilegal y la tragedia que viven algunos incautos en la siempre peligrosa ruta del Estrecho de la Florida”, se lee en la nota, que vuelve sobre un tema que ya es habitual cada vez que existe una nueva ola de balseros o inmigrantes cubanos dejando el país por cualquier vía.
Eso si, Capote pone alfombra roja para la decisión del expresidente Barack Obama en el 2016, en medio del deshielo con La Habana, de eliminar la política de ‘pies secos, pies mojados’, la cual ofrecía el beneficio migratorio a los cubanos de facilitarles la residencia legal al tocar suelo estadounidense.
A pesar haber sido eliminado este «privilegio», como lo describe el autor, reconoce que los cubanos siguen lanzándose al mar o atravesándose varios países por tierra para llegar a Estados Unidos. Sin embargo, calla completamente sobre la responsabilidad que tiene el Gobierno cubano por su propia ineficacia en los éxodos vividos durante las ultimas décadas en la isla.
Eso si, no faltó en el texto de Capote la acusación contra la supuesta «mafia» en Miami que se dedica a operar una ruta marítima en el estrecho de Florida, cuando la realidad es que la mayoría de los balseros de lanzan al mar en precarias embarcaciones que son fabricadas por sus propios medios.
“La mafia que opera esa ruta cuenta con casas secretas en Miami; una flotilla de lanchas rápidas, tripuladas por gente dispuesta a todo por ganarse unos dólares, y una larga experiencia en esta y otras actividades ilegales”, asegura el ex espía convertido en periodista.
“Muchos riesgos corren quienes emprenden tamaña «aventura», pues a la avaricia de los organizadores no le importa la capacidad de transporte de las lanchas: mientras más personas viajen en ellas, mayor es la ganancia”, concluye diciendo.


