El Gobierno sudafricano ha tenido que comenzar a enviar paquetería de alimentos y bienes de primera necesidad para soportar a sus ciudadanos que cursan estudios en Cuba (Medicina principalmente).
La implementación de la Tarea Ordenamiento comenzada a principios del mes de enero, generó tal subida de precios en todos los ámbitos de la economía nacional que el nivel de vida que se podían permitir los estudiantes de Sudáfrica en la isla con su estipendio, ahora apenas alcanza para vivir dignamente.
La prensa del país africano utilizó una serie de eufemismos para referirse al estado actual del programa de colaboración médica Nelson Mandela-Fidel Castro, diciendo que, por ejemplo, «no ha ido según lo planeado».
Por su parte, The Citizen informó que tanto el gobierno sudafricano, como los familiares de los estudiantes y los propios medios de prensa nacionales han recibido numerosas quejas sobre las pobres condiciones de estancia, los muy bajos estipendios y el grave déficit de alimentos y producto imprescindibles en Cuba, que casi los están forzando a la indigencia.
Zweli Mkhize, ministro de salud de Sudáfrica, recibió una solicitud urgente de los estudiantes residentes en Cuba para que se solucionen las problemáticas, pero la única respuesta ha sido facilitar un vuelo en un avión militar para que sus familiares les lleven todo lo que puedan cargar en maletas.
La diputada Haseena Ismael, del partido Alianza Democrática, declaró que la solicitud en cuestión es inicua y aparenta ser «un intento del Gobierno de desviar la responsabilidad”, puesto que la gran mayoría de los estudiantes proceden de hogares sin recursos, que no tendrían cómo llenar una valija de 23 kilogramos para sus hijos, quienes realmente necesitan de esos artículos.
Añadió que, quizás, el Gobierno debería aprovechar los fondos para invertir en asegurar mayor cantidad y calidad de las instituciones médicas en el mismo país, en vez de continuar financiando un programa que no prepara oportunamente a los alumnos de la carrera de Medicina para el contexto sudafricano actual.
Algunas investigaciones realizadas por la contraparte sudafricana revelan que los egresados de escuelas de medicina cubanas tienen menos posibilidades de ser contratados, pues son considerados “incompetentes”.
Muchos de los estudiantes que viajan a Cuba provienen de familias pobres por que llegan a la isla con una beca otorgada por el país de origen, sistema que se lleva manteniendo desde 1996, y en el que también se envían galenos especializados a trabajar en Sudáfrica.
Cuba recibió hace dos años alrededor de 5.300 millones de dólares ppr exportar sus servicios médicos y otros 305 millones por servicios educativos, de acuerdo a cifras oficiales, por lo que la isla no se puede dar el lujo de perder el negocio de formar especialistas de Salud y el despliegue logístico de sus médicos por el Tercer Mundo.
El periódico The South African indicó que el trato que se le da a los estudiantes sudafricanos en la isla deja mucho que desear, sobre todo en relación con las buenas condiciones con que son recibidos los médicos cubanos en Sudáfrica.
