La cocina popular cubana está marcada por algunos platos indispensables, que nos identifican. Uno de ellos, el más popular, es la combinación de arroz y frijoles. Para muchas familias, si no hay arroz y frijoles en la mesa es como si no hubiera comida. Ya el cubano ve como algo normal que no haya carne, pescado, huevo, ensalada o muchas cosas más, pero seguimos pensando que lo que sí no puede faltar es el arroz y los frijoles, aunque se acompañen sólo con un pedazo de vianda o pan y un vaso de agua.
La escasez de productos agrícolas es ya tal que los frijoles, que se vendían por la libre, han desaparecido del mercado. El precio de los frijoles hace unos meses no sobrepasaba los 15 pesos cubanos (CUP), ahora, cuando los encuentras, cuestan 75 pesos la libra. Mientras tanto, el arroz, en el mercado negro, no se consigue a menos de 30 y 50 pesos la libra.
La escasez y el aumento de los precios responden a que en estos momentos la tonelada de frijoles se cotiza en el mercado internacional entre los 1000 y 1100 dólares. Aunque no lo ha dicho, el Gobierno no ha podido comprar las 80 mil toneladas de frijoles que se requieren para la venta subsidiada por la libreta de racionamiento y la venta liberada en los mercados agropecuarios estatales.
De acuerdo a los planes, para el próximo año se tiene previsto un plan de siembra de 80 mil hectáreas, con una producción que puede estar cercana a las 80 mil toneladas, previendo rendimientos no menores de una tonelada por hectárea.
Las deficiencias del sector agrícola han causado la desaparición del frijol y el arroz de los mercados y las explicaciones ofrecidas no justifican que el arroz y los frijoles, alimentos fundamentales en nuestra dieta, además de baratos y fáciles de cultivar en nuestro clima, se hayan convertido en artículos de lujo que deben ser importados.
Con 2500 pesos mensuales de salario, que es el sueldo promedio del cubano, al pueblo se le hace dificil destinar solo 120 pesos para adquirir una libra de frijoles y una de arroz en el mercado negro, donde único puede en estos momentos comprarse estos alimentos.
El precio en las tiendas en Moneda Libremente Convertible (MLC) también desangra los bolsillos, pues los paquetes de un kilogramo de arroz importado superan los 1.50 dólares, mientras los frijoles no se encuentra por menos de 1.75 el kilogramo. Si tenemos en cuenta que el dólar para comprar en estos mercados es solo posible conseguirlo en la calle, pues se encarece aún más ya que «un verde» equivale a casi 50 CUP.
Hasta hace poco, un plato de arroz con frijoles y un pedazo de pan eran la comida del día para la mayor parte de la población. Pero eso se acabó, parece que también tendremos que olvidarnos del arroz y los frijoles, que ahora son exquisiteces culinarias que están fuera de nuestro alcance.
