Michel Chacón Reyes, un cienfueguero de 37 años, denunció desde sus redes sociales el increíble abandono en que se halla una gran cantidad de edificios inconclusos en su ciudad, cuando miles de familias a lo largo y ancho de la isla viven en condiciones deplorables por el severo déficit de viviendas y el mal estado en que se encuentran la mayoría de los inmuebles en el país.
Detalló que solía jugar de niño en una de esas edificaciones que ya habían quedado desatendidas luego de abandonar el proyecto a mitad de camino. Unas 3 décadas han pasado y allí siguen, totalmente deshabitadas, inmuebles que podrían alojar a muchas familias cubanas que apenas cuentan con un techo (y, a veces, ni eso).
Esta zona deteriorada se encuentra en un área privilegiada, pues Chacón Reyes aseguró que está en las cercanías del hospital general de la provincia.
El cubano no pudo evitar hacer alusión a la Ciudad Nuclear de Juraguá, el famoso y semidestruido poblado que alberga altísimos edificios residenciales a medio hacer y numerosas instalaciones educacionales, sanitarias y recreativas (también incompletas). Este pueblo fue comenzado a construir como el área residencial de los alrededores de la antigua planta nuclear, hoy en ruinas.
Precisó que más allá, en la entrada de la bahía de la misma provincia se encuentra «la Ciudad Fantasma», la que fue considerada otrora el proyecto del milenio. Hoy es una ciudad entera abandonada, la pudiera haber sido habitada por miles de familias, especialmente perturbador cuando se tiene en cuenta el gran problema de la vivienda en la isla.
Lamentó, también, que los «señores gobernantes no noten parte de la solución que les presenta, cuando ellos compran aviones mientras que el pueblo se debate entre vivir en viviendas con pésimas condiciones de habitabilidad o no tener siquiera un techo bajo el cual dormir.
Concluyó ironizando que son continuidad, pero del desastre.
Resulta paradójica la contradicción entre la crítica situación de la vivienda y las varias ruinas de proyectos constructivos a lo largo del país que fueron truncados por algún factor de tiempo, escasez, falta de presupuesto, o simplemente ineptitud.
Edificaciones de hasta 20 plantas para ser habitados por civiles se riegan por Cienfuegos, pero nunca fueron terminados por errores de administración o de ejecución, o por la siempre presente «escasez de materiales».
La mayoría, entonces, se convierten en un riesgo para los vecinos porque las empresas responsables dejaron listas las condiciones para que se deterioraran con el paso de los años y las inclemencias climatológicas.
