En medio de la gravísima crisis de escasez y de desabastecimiento y la devaluación de la moneda, llegará a partir del lunes próximo una nueva medida que contempla el incremento de los precios de los productos de repostería expendidos en las panaderías estatales de La Habana.
El diario Tribuna de La Habana reportó que esta decisión fue tomada a raíz de la evaluación de nuevos costos de las materias primas luego del comienzo de la implementación de la Tarea Ordenamiento.
La subdirectora comercial de la Empresa Provincial de la Industria Alimentaria (EPIA) de la provincia, Lisandra Alcalá Ortiz, explicó que la entidad ya no es capaz de mantener los antiguos precios porque estos le causan grandes pérdidas.
Las galletas comenzarán a costar 1 CUP, estarán a 2 CUP el masarreal, la panetela borracha, la marquesita, el rollito y la torticas de Morón, y estará a 3 CUP el pionono.
La gaceñiga valdrá 20 CUP y los cakes por encargo se cotizarán en dependencia de su gramaje: 107 CUP por uno de 5.000 gramos, 248 CUP por uno de 11.000 gramos y 265 CUP por uno de 12.150.
Sin embargo, el pie de fruta, el paniqueque, la rosquita, el merenguito, el panquecito y el tatianoff mantendrán sus precios actuales.
El aumento del precio del tubérculo en la capital fue iniciativa de las autoridades, al subir de 1 a 3 CUP por cada libra.
El coordinador de objetivos y programas del gobierno provincial, Julio Martínez Roque, indicó que al periódico Tribuna de La Habana que, luego de la Tarea Ordenamiento, la nueva tarifa es «justa, teniendo en cuenta el nivel de ingresos de la población», por lo que no se deben registrar pérdidas en los balances de contabilidad en ningún producto entidad.
La conocida Tarea Ordenamiento solo ha servido para poner más presión en una economía decadente e insostenible, por lo que la vida de los ciudadanos cubanos no ha hecho más que empeorar desde que la crisis económica existente y la inflación por los nuevos precios confluyeron.
Productos de primera necesidad, que ya casi ni se encuentran en las tiendas en Moneda Libremente Convertible (MLC), no han tenido abastecimiento estable desde inicios del 2020, lo que hace del mercado negro la única alternativa para comprar artículos y alimentos necesarios, con precios también exageradísimos.
Residentes de la capital han denunciado esta semana que el cartón de huevos se tasa en el mercado informal en una cifra que fluctúa entre los 250 y 400 CUP, así cono la libra de leche en polvo, que también alcanza precios de 250, 300, 400 CUP.
Una vecina del municipio Centro Habana, María López, dijo indignada que la libra de carne de puerco no se encuentra por menos de 100 CUP.
Agregó que, además, no todos los puntos de venta tienen todos los productos disponibles, y encima las personas tienen que sufrir tres y cuatro días de cola para entrar o, en cambio, pagar 1.500 CUP por un turno.


