El Gobierno cubano reconoció hoy a través de un reportaje transmitido por la televisión cubana que los centros de aislamiento destinados a los pacientes sospechosos de estar contagiados de coronavirus son un verdadero desastre, sin las condiciones minimas para atender a los albergados, como tantas veces han denunciado desde las redes sociales los que allí han tenido la desgracia de estar.
Según informó la transmisión, las autoridades sanitarias han recibido numerosas denuncias de las provincias de «Granma, Pinar del Río, Mayabeque, Sancti Spíritus, Ciego de Ávila, Guantánamo e Isla de la Juventud», aunque nosotros nos atreveriamos a decir que la realidad se extiende por todas estas intalaciones en el país.
«Hay que atenderlos con los recursos limitados que tenemos, pero con un derroche de cariño, de buen servicio, de buen trato… Nos faltarán mucho recursos, pero tenemos que ver mucha higiene, mucha limpieza. Eso no puede faltar en esos lugares», dijo el primer ministro, Manuel Marrero.
Aunque no se describen ni se ofrecen detalles sobre los motivos que han generado estas denuncias, en las propias redes han sido numerosas las publicaciones en las que se habla sobre la mala alimentación, la falta de higiene de baños y cuartos, o de cosas tan básicas como una mesa y una silla para comer.
Los casos sospechosos positivos son transportados a un “centro de aislamiento”, mínimamente acondicionado. Se aíslan por 5 días, se les da la prueba PCR, y si dan positivo, se envían al hospital. Si dan negativo, deben permanecer 5 días más antes de volver a realizar la prueba de PCR.
Los cubanos en centros de aislamiento estatales reclaman por el hacinamiento en el que se ven obligados a dormir, por la carencia de medios de protección individual y por el resto de condiciones por las que los propios médicos aseguran que las posibilidades de contagiarse aumentan en comparación con los confinamientos domiciliarios.
