El 20 de marzo de 2016 Cuba, de nuevo, se convirtió en el núcleo informativo del continente y parte del mundo. Después de 88 años, un presidente de Estados Unidos piso la isla en una visita oficial de tres días y dos noches.
Barack Obama acompañado por su esposa, sus dos hijas y una extensa comitiva, llegó a Cuba cumpliendo una de las promesas desde que a mediados de 2013 reanudó o acercamientos con el gobierno de Raúl Castro.
Alrededor de las 4:00 de la tarde del domingo, lluvioso, 20 de marzo el Air Force One tocó la pista del aeropuerto José Martí de La Habana. La finalidad de este histórico viaje era sellar el proceso de acercamiento con la isla.
El entonces presidente estadounidense fue recibido por el canciller Bruno Rodríguez y por Josefina Vidal, directora para América del Norte del Ministerio de Exteriores, Josefina Vidal. También el embajador de Cuba en EEUU, José Ramón Cabañas, y el encargado de negocios de la embajada de Estados Unidos en la isla, Jeffrey de Laurentis.
A su llegada, Rodríguez quiso regalar a Michell Obama, la Primera Dama, un ramo de rosas blancas, otro de rosas rosadas para las hijas del presidente y con uno de rosas rojas para la suegra del presidente.
Barack Obama quiso destacar durante el viaje el carácter «histórico» de su visita a Cuba, aunque esperaba que fuera solo «el primer paso» en la relación entre los dos países. Y expresó su deseo de que en un futuro se vea «algo natural que un presidente de Estados Unidos esté en Cuba».
Obama fue el primer presidente de Estados Unidos que visitaba Cuba en casi 90 años y el único que lo ha hecho desde el triunfo de la Revolución en 1959.
La agenda del presidente estadounidense estaba conformada por una variedad de actos que incluía desde protocolarios políticos y comerciales, hasta la asistencia a un juego de béisbol entre la selección de Cuba y el equipo Tampa Bay de la Florida.
De la visita de unas 72 horas dejó momentos especialmente recordables como la respuesta que el presidente cubano Raúl Castro le dio a un periodista ante la petición de liberara a los presos políticos “Dame la lista, ahora mismo, de los presos políticos para soltarlos. Dime el nombre o los nombres y si hay esos presos políticos antes de que llegue la noche van a estar sueltos”, afirmo Castro… todo quedó en palabras.
Durante la visita presidencial de Barack Obama a Raúl Castro firmaron numerosos acuerdos en temas como agricultura, migración, energía y educación, entre otros.
También asistió a un encuentro con empresarios estadounidenses y «cuentapropistas» y durante el último día también tuvo un encuentro con representantes de la sociedad civil independiente, incluidos representantes de la disidencia interna.
10 meses después, el 20 de enero de 2017, se dio el relevo en la presidencia estadounidense y la mayoría de los acuerdos así como los gestos de acercamiento fueron minimizados y hasta rechazados por la administración de Donald Trump.
