La tradicional fábrica de conservas cubanas La Conchita reabrió después de algunos meses de reparaciones, retomando las producciones de sus gustadas conservas de mango en tajada, coco rallado y trozos de frutabomba, así como de hortalizas, como pepinos, col o pimiento, las cuales se hacen en correspondencia con la estación de cosecha.
Cremas, mermeladas y jugos llevan el sello de la añeja fábrica, conocida por sus elaboraciones de calidad en el mundo. Especial gusto tienen los cubanos por las pastas de tomate que se producen allí, pues su formula tiene un toque especiado que deja un gusto exquisito en los platos.
El Gobierno quiere darle con todo a esta fábrica, y explotar el propio renombre que posee, pues ha organizado tres turnos tres trabajo para que no se detenga en ningún momento del día la línea de elaboración.
Según dicen sus directivos, los productos estarán «destinados a la población, la red de comercios del país y la Zona de Desarrollo Especial del Mariel para su exportación».
Por lo general, las conservas de La Conchita se vendían en las tiendas en CUC, pero desde la aparecieron de los nuevos centros comerciales en Moneda Libremente Convertible en sus estantes se pueden encontrar las latas de maíz, pepino, habichuela, remolacha, col, pimiento y las mermeladas gelificadas de esta marca; convirtiéndose así en un producto inalcanzable para la mayoría de los cubanos.
«Vegetales encurtidos, ensaladas mixtas, frutas en almíbar, mayonesa, mostaza, así como cremas y sazonadores forman parte de la variedad de La Conchita que también llegarán al mercado internacional», anunció el jefe de producción de la fábrica “La Conchita”, Jesús González Arronte.
O sea, que todo indica que los cubanos tendrán que seguir buscando dólares que no ganan para gastar en tiendas abastecidas con productos que salen de fábricas que los producen en la isla, o conformarse con solo verlos en los reportajes que habitualmente transmite la televisión, donde nunca hay colas, desabastecimiento ni escasez.
