Luego de décadas de rigurosas restricciones en el marco comercial cubano, el Gobierno ha comenzado a promover una cartera de negocios para inversores extranjeros en la que invitó a sumarse a los cubanos que residen fuera del país.
Katia Alonso, directora de Negocios del Ministerio de Comercio Exterior, informó este miércoles que existen 503 oportunidades ofertadas a empresarios interesados en realizar negocios en Cuba este año por una cuantía de 12.000 millones de dólares.
La novedad viene con la inclusión de inversiones de poca monta para negocios de pequeño volumen, en los que podrían participar cualquier cubanos con residencia permanente en el extranjero.
La idea consta de propiciar el desarrollo de pequeños proyectos que, gradualmente, ayuden a solucionar las vastas crisis que el país enfrenta, sobre todo en cuanto a alimentos y productos básicos. Estos planes podrían llevar incluso menos de 1 millón de dólares para su terminación.
Pese a que la legislación cubana no prohibía este tipo de prácticas, el Gobierno siempre ha sido muy estricto con las permisiones cedidas a los emigrados sobre invertir su capital privado en la isla, aunque ahora abogan por la compatibilidad de estos capitales con el modelo socialista cubano.
Aún cuando estas autorizaciones se hayan concedido por parte del Gobierno cubano, la gran mayoría de cubanos en el exterior radica en Estados Unidos, y las leyes que protegen a los cubanos emigrados en calidad de refugiados en ese país sancionan la inversión privada en Cuba.
Entretanto, el subdirector de Negocios, Idalberto Aparicio, aclaró que ya se hizo efectivo un negocio con la inversión de un cubano residente en el extranjero con un contrato de administración en el área de producción agrícola.
Previamente, el empresario Saúl Berenthal inició las negociaciones, paralizadas poco después, para instaurar una fábrica de tractores de pequeño formato, perfectos para el sector agrícola cubano.
Las sanciones de la administración Trump, sin embargo, desmotivaron cualquier posible intención inversora para el futuro.
Este mecanismo se aplicó para remediar las críticas de directivos de empresas, los cuales suelen lamentar la gran cantidad de trámites legales que se interponen, además de algunos mecanismos vigentes en las leyes que desestimulan la decisión de invertir.
La isla cuenta en la actualidad con alrededor de 280 compañías extranjeras de unos 40 países operando en territorio nacional.
Anabel Reloba, directora de la oficina inaugurada el pasado año, explicó que los trámites se realizan a través de una única ventanilla, y que se han realizado desde su apertura un total de 186 trámites y evacuado información de otros 80 inversores potenciales.


