Se conoció recientemente, gracias a datos de rastreo marítimo, que al menos dos buques petroleros cubanos (uno de ellos sancionado por el Gobierno de Estados Unidos) zarparon de la refinería El Palito, en Carabobo, rumbo a Cuba.
Luego de más de 10 días en aguas venezolanas, el tanquero Alicia (navegando con bandera cubana) partió desde El Palito poco después de las 5 de la tarde del sábado 20 de febrero, según información precisada por el sitio web Marinetraffic.com.
Se comprobó que la nave se hallaba en la posición 19° 17 ‘21.984 «N, 77 ° 13’ 49.62» W del Mar Caribe durante la madrugada de este martes, y navega actualmente a 12 nudos rumbo al noroeste.
El Carabobeño, periódico venezolano, comunicó la confirmación de que el petrolero se dirige a la isla, pero ni el diario ni la página web especifica a qué puerto llegará.
Deyalitza Aray, diputada de la Asamblea Nacional (AN) por Carabobo, y otras dos fuentes informaron que el barco Alicia partió cargado con una parte del diésel que quedaba en el inventario de El Palito, cuyas operaciones productivas continúan interrumpidas por mantenimiento de gran envergadura.
Venezuela se encuentra en severa escasez de gasolina, gas doméstico y gasoil, y esto perjudica directamente a la totalidad de las unidades de carga pesada que distribuyen los bienes de consumo en el país.
Poco después de las 9 de la noche del domingo 21 de febrero fue que partió el segundo petrolero desde el litoral de Carabobo, y se dirige hacia Matanzas. Este, el buque Lourdes, transporta crudo y fuel oil.
Lourdes también portaba la bandera cubana, y antes navegaba bajo el nombre de Giralt. Este título fue puesto en el registro de sancionados desde 2019 por la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, por lo que intentó evitar nuevas sanciones con un rebautizo.
El Lourdes navegaba a 9,9 nudos con dirección noroeste, según información recopilada por marinetraffic.com, con fecha estimada de arribo al puerto de Matanzas es el 28 de febrero.
Se niega, en cambio, que los envíos hacia Cuba contengan parte del combustible proveniente de Irán.
José Joaquín Vargas, integrante del Estado Mayor de Refinación de PDVSA, ratificó el lunes que la refinería carabobeña sigue paralizada, pese a que los avances estén en un 60%.
Añadió que están presentando muchos problemas para la reparación de los equipos, por lo que la planta de crudo se encuengra trabajando al 50%, con capacidad de procesar un promedio de entre 12.000 y 13.000 barriles por día.
El gobierno de Nicolás Maduro evade la responsabilidad por la aguda escasez de combustible que perjudica al pueblo venezolano, pero sigue mandando cargamentos de crudo, gasoil y fuel oil a su homólogo cubano.
Desde su creación, esta es una de las peores crisis por las que atraviesa PDVSA, ya que las exportaciones petroleras del país disminuyeron el pasado mes a la cifra históricamente baja de 359.000 barriles por día (bpd). Aún así, casi un tercio de las exportaciones del mismo mes fueron a parar a la nación caribeña.
Dado que una parte creciente de los envíos se origina en operaciones de barco a barco y no en los puertos de PDVSA, las exportaciones de petróleo venezolano son cada vez más difíciles de rastrear a raíz de las cuantiosas restricciones que Estados Unidos a impuesta a la empresa.


