Algunos efectivos de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) de Cuba detuvieron violentamente a tres jóvenes en la Habana Vieja y, según algunos medios como ADN Cuba, el motivo del arresto radicó en el uso incorrecto del nasobuco. Todo quedó grabado en vídeo y fue publicado recientemente en redes sociales.
El audiovisual muestra la exagerada e innecesaria fuerza con que los agentes efectuaron el arresto a estos muchachos (dos ellos siendo menores de edad: 15 y 16 años) en la intersección de las calles Aguacate y Muralla.
Los civiles fueron empujados y ubicados contra la pared para ser esposados; de esto fueron testigos las decenas de transeúntes que por allí pasaban y se quedaban presenciando la escena.
El Decreto 31/2021 es el que faculta a la policía y demás fuerzas autorizadas a multar con 2.000 CUP a aquellos naturales que incumplan con las medidas sanitarias estipuladas por el Gobierno.
Resaltan, entre el grupo de denuncias por parte de ciudadanos vinculadas a la injusticia de estas multas sobredimensionadas, varios testimonios cuyos relatores alegaron agresiones físicas por parte de la policía a raíz de presuntos delitos de desacato.
Amanda Conde, una ciudadana cubanoamericana, habló públicamente sobre el abuso policial que sufrió, a lo que las autoridades están respondiendo con la fabricación de un caso de «desacato».
La víctima comentó que fue esposada con artículos SHAKIRAS, esposas para presos de máxima seguridad, justificándose con la supuesta falta de cooperación por parte de la agredida y diciendo que se mostró agresiva por reclamar sus derechos. Añadió que no accedió a firmar la documentación que la comprometía fundamentando el asalto que sufrió por la oficial, quien la golpeó hasta causarle sangramiento interno por 7 días luego del suceso y hematomas en miembros.
Hasta 700 multas en un día han sido impuestas en la capital, región que sostiene la mayor concentración de casos positivos. Las principales indisciplinas que han sido multadas por el cuerpo de inspectores en La Habana son el uso inadecuado de la mascarilla protectora y la falta de distanciamiento físico en las colas.


