Ante el polémico lanzamiento y viralización del sencillo «Patria y Vida» (en el que reconocidísimos exponentes de la música cubana en el mundo exigieron cambios en la realidad del país, criticaron fuertemente al sistema político y económico que rige a la isla por más de 60 años y denunciaron la «represión» que practica el Gobierno, llegaron los medios de prensa oficialistas cubanos a desacreditar su mensaje, a insultar a sus autores y a reiterar discursos vacíos y obsoletos de Revolución que ya a nadie (o a casi nadie) interesan.
Primeramente se pronunció el periódico Granma, órgano oficial del Partido Comunista de Cuba, el que no dudó en tildar de «ratas» a los intérpretes y tergiversar la situación, alegando que su intención radicaba en obtener una gran cantidad de vistas en YouTube.
No habían pasado ni 24 horas de lanzada la canción y todo el sistema de propaganda gubernamental cubano se había armado de dagas hasta en los dientes: Abel Prieto, Humberto López y el presidente de Cuba Miguel Díaz-Canel Bermúdez, todos se pronunciaron al respecto en redes sociales.
#PatriaOMuerte! gritamos miles anoche, con los aplausos de las 9 y el himno de Perucho Figueredo. Quisieron borrar nuestra consigna y #Cuba la viralizó en las redes. #CubaViva #SomosCuba #SomosContinuidad pic.twitter.com/xPMK0wLbWl
— Miguel Díaz-Canel Bermúdez (@DiazCanelB) February 19, 2021
El Noticiero Nacional de la Televisión Cubana, por supuesto, no se quedó atrás en lanzar una crítica ideológica al tema del dúo Gente de Zona, Descemer Bueno, Yotuel Romero (de Orishas), Maikel Osorbo y El Funky.
Lázaro Manuel Alonso, conocido secuaz y portavoz del oficialismo cubano, aseguró que la frase «Patria y Vida» es de la autoría de Fidel Castro y luego arremetió contra la secuencia del videoclip en la que se rasga un billete de 1 CUP con el perfil de José Martí para ser sustituido por uno de George Washington (lo que constituye una evidente alusión a la actual dolarización de la economía cubana).
Reconoció, entonces, que estos artistas cubanos de fama internacional ameritan el respeto de cualquiera que con ellos haya «aprendido a apreciar el buen reguetón», pero dio vuelta de nuevo al asunto y les reprochó que apoyaran abiertamente a los artistas del Movimiento San Isidro y del 27N, entre otros, quienes «han pedido la invasión de Estados Unidos a la isla».
Alonso aseguró que «Patria o Muerte ha sido la única opción posible» desde que la frase fue proclamada por Fidel cuando ocurrió la explosión del vapor La Coubre en marzo de 1960.
Alonso no olvidó mencionar que varios de los artistas involucrados recibieron con mucho gusto al actual mandatario cubano cuando asistió a un concierto suyo en la Ciudad Deportiva, en junio del 2018.
El periodista calificó al tema como un peldaño más de odio en esta «campaña contra Cuba» dedicada a manipular a la juventud.
El reportaje obtuvo una gran cantidad de duros comentarios en Facebook, donde los usuarios hacían énfasis en que las justificaciones del Gobierno y de sus representantes continuaban redundando en «puras consignas» y «sin sentidos». Defendieron también la decisión de los artistas y de sus especialistas en artes visuales acerca de la escena del billete.
La pieza periodística de Alonso reitera no pocas de las opiniones expuestas por el diario Granma, que ya había entrado en calificativos como «ratas» y “trapero y cobarde” a los artistas y la canción, respectivamente.
Granma señala, como de costumbre, que los autores del tema son mercenarios, que se venden por un éxito comercial, y que, aparentemente, no recuerdan dónde crecieron, «como si se hubiesen hecho artistas en Júpiter».
La composición «Patria y Vida», que critica sin pelos en la lengua la opresión ideológica que se vive en la isla y las políticas que se llevan a cabo, funciona como una propuesta inversa a la famosa consigna revolucionaria «Patria o Muerte», y en la fotografía del videoclip se insertan imágenes de las protestas del Movimiento San Isidro, que concluyó con el desahucio y aprehensión de los activistas en huelga de hambre.
Además, el audiovisual aborda la dolarización parcial que sufre la economía cubana en estos momentos de profunda depresión económica, donde el propio Estado comercializa productos básicos en divisas extranjeras, pese a que gran parte de la población no tiene acceso esa moneda.
Los artistas cantan que «pueblo pide libertad, no más doctrina» en el puente, y el estribillo alude al juego de dominó para exigir el cambio, con el verso repetido: «Ya se acabó, sesenta años trancado el dominó, mira se acabó, tu cinco nueve yo doble dos».
La letra, en general, trata la necesidad de cambios estructurales profundos en la sociedad cubana, repitiendo que los líderes actuales y sus políticas caducas, ya no adaptables al contexto ideológico, político y socioeconómico actual, evidenciado en estrofas como: ”Ya ustedes están sobrando, ya no les queda nada, ya se van bajando. El pueblo se cansó de estar aguantando. Un nuevo amanecer estamos esperando”.
Maykel Osorbo, uno de los intérpretes, explicó que el tema se trata de “un himno de guerra”, abordando las razonas por las cuales han aunado sus voces en este sencillo musical.


