Luego de años de espera por una burocracia interminable e infinidad de obstáculos e interrupciones de actividades consulares, miles de cubanos se hallan expectantes de finalizar sus procesos de reunificación familiar de una vez cuando el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, facilite las relaciones entre ambos países.
Lucía Villazón Díaz, una de las afectadas por la suspensión de este programa y quien reside sola en Kendall desde hace muchos, cuenta sollozando que le duele cada día el estar lejos de su hija y de su nieto, quienes tenían cita en la embajada dos días después de que la cerraran por los presuntos ataques sónicos acaecidos a principios del mandato del presidente Donald Trump. Lucía es ciega y solo sueña con tocar finalmente a su familia.
Los servicios de visa de inmigrante/parole en la Embajada de Estados Unidos en La Habana y el procesamiento de las solicitudes para aplicar al Programa de Reunificación Familiar quedaron total y oficialmente suspendidos en noviembre de 2017 hasta nuevo aviso.
Las miles de familias (más de 20.000 expedientes) que ya habían casi finalizado los trámites y abonado las tarifas correspondientes quedaron en un limbo migratorio desde ese momento, hace más de 3 años.
El tipo de visa “parole” (libertad bajo palabra), otorgada a personas aceptadas por el programa, adjudicaba prioridad para recibir el permiso de residencia permanente en Estados Unidos, sin tener que pasar por la lista de espera, la que puede demorar años e incluye a otras nacionalidades.
Willy Allen, abogado cubanoamericano especialista en este tipo de casos, se pronunció esperanzado sobre que la iniciativa se retomará dentro de poco, junto con la reapertura de la embajada en La Habana, gracias a la toma de poder de Joe Biden.
El nuevo mandatario se ha mostrado a favor de incitar la inmigración legal al país y establecer un puente para la reunificación de las familias.
Por su parte, el abogado Ángel Leal enfatiza que una gran parte de la inmigración regular es de cubanos, por lo que cree que se complementa con la estrategia de ofrecer medios para un fenómeno migratorio más ordenado que pretende efectuar la administración Biden.
Santiago Alpízar, también abogado de inmigración, rememora que el programa funcionó muy bien puesto que canaliza las 20.000 visas que se le emiten a los cubanos por el acuerdo migratorio, que actualmente están detenidas, proporcionando puentes más seguros para un flujo migratorio mesurado desde Cuba hacia Estados Unidos.
Mientras, son muchos los cubanos que no soportan la incertidumbre. Leal opina que, aunque está seguro de que sucederá en un futuro cercano, primero debemos esperar a saber si reabrirán la Embajada en la Habana o si habilitarán la sede diplomática de Guyana debido a que se requeriría de oficiales de inmigración, aunque Biden puede lograrlo mediante una orden ejecutiva.
En las redes sociales, internautas recalcaron que, cuando era candidato presidencial, Biden escribió en Twitter su intención de reinstalar el Programa Cubano de Libertad Condicional para la Reunificación Familiar.


