El Gobierno cubano ha culpado a las gallinas viejas que hay en los gallineros por la baja producción de huevos en el país, al menos de esta forma lo han reseñado alguno de los medios oficiales.
La realidad es una sola, en Cuba no hay suficiente producción de huevos. La versión oficial culpa en su mayoría a las gallinas viejas, aunque esto solo sea otro de los tantos intentos de buscar a un culpable y crucificarlo.
En declaraciones a la Agencia Cubana de Noticias (ACN), el director de producción en la Empresa Provincial Avícola de Camagüey, Jesús Díaz Quinta, señaló que no fue posible alcanzar los 128 millones 909 mil huevos del previstos en el plan anual, quedándose la producción en 120 millones 522 960.
“Una vez se complete la repoblación con animales más jóvenes en las ocho granjas de gallinas ponedoras con las cuales cuenta la Empresa Provincial Avícola de Camagüey, se aspira a incrementar el nivel de puesta en cada una de esas unidades, indicador actualmente por debajo de sus índices de cumplimiento en el territorio”, menciona el artículo de la citada agencia.
El oficialismo hace recaer toda la culpa sobre las gallinas, pero no hace mención a la mala planificación por parte de las personas a cargo de los planes anuales de la citada empresa.
De acuerdo a las palabras de Quinta, en la provincia existen unas 457 mil aves en explotación, pero habrá que esperar hasta el mes de abril para contar con suficientes gallinas jóvenes.
“Ya en enero de este año la producción de huevos no ha ido como se esperaba: ocho millones 789 mil 600, por debajo en poco más de un millón 758 mil unidades de lo que figuraba en planes”, añade.
Si para el mes de abril no se cuenta con suficientes gallinas jóvenes, habrá que estar listo para lidiar en Camagüey con la escasez de huevos y ver a cuánto asciende el precio a pagar por los cubanos de a pie para conseguir un cartón.


