Ya es más que conocido y reconocido por la autoridades pertinentes el notable retraso en la entrega de paquetería enviada a Cuba mediante agencias de viajes o courier.
A pesar de que la empresa estatal Correos de Cuba insiste en que los atrasos se deben a la influencia de la pandemia del coronavirus sobre sus operaciones (lo que utilizan como una manera de excusarse) y que los errores se están aplacando, los reclamos han aumentado.
Ya el problema no radica en que los paquetes llegan muy tarde (y, a veces, ni llegan), sino también en que se acumula la insatisfacción por las nuevas tarifas aduanales aplicadas con la entrada en vigor de la Tarea Ordenamiento, la que obliga a los receptores dentro de Cuba a pagar 95 o 100 CUP por cada bulto de 1.5 kg que les llega.
Correo de Cuba ha reiterado que el incremento de tarifas lo aplicó Aduanas de Cuba, no ellos, pero esto influye en sus precios de todas formas.
El aspecto más preocupante e indignante de la situación es que muchísimos bultos que debieron ser cobrados en 55 y 60 CUP se les aplicará ahora la nueva tarifa, todo por culpa de los profundos retrasos en la recepción, procesamiento y entrega de envíos.
Un usuario reclamó a la entidad cubana a través de Facebook, alegando que 3 bultos les fueron enviados en agosto del 2020, y los recogió en este mes de febrero a 100 CUP cada paquete (pues fueron llevados al domicilio), lo que significa que pagó 120 CUP de más, dado que no tiene lógica ni justicia ninguna que tenga que abonar una nueva y más cara tarifa cuando los paquetes le tenían que haber sido entregados mucho antes de que la subida de precios entrara en vigor.
La entidad le explicó a esta clienta furiosa que lo único que se toma en cuenta para determinar la tarifa de cobro es la fecha en que Aduana y Correos de Cuba procesaron el envío, no la fecha de partida desde el país de origen, de llegada a Cuba o de entrega al beneficiario.
Le dijeron que su envío debió ser procesado en enero y por eso se le asignó esa tarifa de cobro. No obstante, le pidieron que mandara la números de los bultos vía correo electrónico para darle información más precisa, no para analizar su caso o, tal vez, devolverle el dinero.
La clienta respondió acusando a los efectivos aduanales de alterar las fechas de entrada al país y procesamiento de los paquetes para que los que hayan llegado el año pasado puedan pasar como que llegaron en enero. Dijo que a ningún miembro de su familia que recibió bultos le dieron constatación de pago porque «no tenían papel» y les cobraron 50 CUP de más por cada paquete.
El meollo del asunto es que no resulta comprensible el por qué de los retrasos en el procesamiento de los paquetes en la isla, cuando Correos de Cuba establece que entre 105 y 200 días ha sido el tiempo promedio que ha tardado la transportación de origen a destino en los últimos 10 meses.
Y, entonces, llegan las inquietudes sobre el argumento legal que respalda que se tenga que pagar más por los paquetes pequeños de 1.5 kg enviados a la isla. La respuesta recae en la Resolución 314/2020 que instaura las tarifas máximas de los servicios técnicos-productivos en CUP para el cobro de los servicios que presta la Aduana.
La normativa rige los precios para el despacho mercantil comercial y no comercial, y entró en vigor el pasado 1ro de enero.
Hubo, entonces, un incremento de 40 pesos en el importe que cobra la Aduana por una operación de exportación o importación con carácter no comercial, que se añade al que ya cobraba la empresa estatal de correos: 55 con recogida directa en la oficina, y 60 con entrega a domicilio.
Por ende, el cobro por parte de Correos será de 95 o 100 pesos si la mercancía tiene la fecha de procesamiento (no de arribo) por la Aduana y por Correos enmarcada en 2021.


