Joaquín Alonso Vázquez, presidente de la red de Casas de Cambio (CADECA), excusó la política estatal de no venta de divisas extranjeras a la población cubana con el descenso radical de las actividades turísticas del país.
El director explicó que CADECA sigue manteniendo activo su servicio de comercialización de Moneda Libremente Convertible (MLC), pero que, con el drástico deterioro del turismo en el último año y la casi nula entrada de turistas al territorio nacional, la entidad también ha sufrido una tajante disminución de las capacidades para la venta de MLC, por eso se ha visto obligada a concentrar toda la liquidez con la que cuenta para la venta a los viajeros que se vayan del país. Ese caso sería un ‘recanje’, pues les están devolviendo a los pasajeros la divisa que les dieron al entrar a Cuba a cambio de los pesos que compraron.
Puntualizó entonces, para ser muy claro, que el ‘recanje’ es el único servicio que opera CADECA con respecto a la venta de MLC, y solamente a personas que van a salir de la isla. A estos se les impone un límite máximo a vender de 7.200 pesos.
En estos primeros seis meses de implementación de la Tarea Ordenamiento, se podrá llegar con el equivalente en CUC (300), y CADECA se los comprará, aunque el pago dependerá de la disponibilidad de la moneda: no siempre podrá ser con dólares estadounidenses, sino con euros.
Sobre el asunto, algunos ciudadanos comentaron que en los establecimientos de cambio de los aeropuertos solo había dólares estadounidenses, y la cifra máxima que pudieron obtener en ellos fue 290. Orlando Díaz, cubano que viajó para hacer una maestría en España, dijo haber perdido el doble porque, al llegar a su destino, tuvo que canjear el dinero a euros, con el impuesto que conlleva, a lo que añadió que no entiende cómo el Gobierno cubano piensa que una persona puede «viajar a otro país con tan poco dinero».
En estos primeros meses del año y de la implementación de la Tarea Ordenamiento, según el propio Alonso, CADECA debe priorizar la compra-venta de CUC por CUP. El funcionario añadió que, muchas veces, la población llega a vender mayor cantidad de CUC de los CUP que tienen los locales para devolver, pero que, gracias a un sistema de reaprovisionamiento a través de Sepsa, se trabaja en función de mantener el servicio.
Las alternativas formales para comprar dólares o euros son casi nulas, y la oferta del mercado informal rebasa hasta casi el doble la tasa que estableció el Gobierno cubano. Sin embargo, Marta Sabina Wilson González, presidenta del Banco Central de Cuba (BCC), aclaró que los dólares se venden a 24,50 CUP y se compran a 23,50 CUP, evidenciando la falta de arraigo a la realidad que tienen los dirigentes.
Estas formas ilegales de adquisición de monedas extranjeras pueden representar penas de cárcel de dos a cinco años y sanciones financieras de 300 a 1000 CUP, o ambas, para aquellos que, por desesperación o impaciencia, recurran a ellas.
