Los viajeros nacionales e internacionales que arriben al país desde el extranjero, tendrán la posibilidad próximamente de hacer uso de los hoteles de la isla para permanecer durante los 10 días obligatorios de cuarentena, pues estos serán habilitados por el Estado para actuar como centros de aislamiento. El pago por la estancia y los servicios irán a cargo del propio viajero.
El protocolo de seguridad y prevención del virus de la COVID-19 establecido por el Gobierno cubano poco antes de reabrir las fronteras y los aeropuertos, plantea que todos los viajeros nacionales provenientes del exterior deben permanecer 10 días de aislamiento domiciliario (como mínimo) y para salir es imprescindible tener el resultado negativo de los dos exámenes PCR hechos en ese período (el del 1er día en el aeropuerto y el del 5to día en la vivienda).
Los extranjeros son la excepción de la regla, a quienes se les da relativas y alarmantes libertades. Mientras el protocolo para los cubanos es justa y necesariamente estricto, el destinado a los turistas no podía ser más descuidado, y es que ser más estrictos con las medidas y los requerimientos sanitarios tal vez ahuyentaría a los turistas cuando el país se encuentra tan desesperado por divisas duras (claro, a costa de la salud de la población nacional). En lugar de encuarentenarse dentro de un domicilio, los extranjeros van directamente al hotel donde se alojarán, y solo se les somete a un examen PCR durante su llegada a la terminal aérea el 1er día.
El Gobierno entonces preparará una serie de instalaciones hoteleras para los 10 días de aislamiento de los cubanos que lleguen del exterior que deseen pasar allí la cuarentena como alternativa a la vivienda de algún familiar. Esta opción reduciría el agravado número de contagios, pues en dichas entidades los huéspedes no podrán tener tanto contacto con sus familiares y la seguridad y la lejanía de algunos hoteles impedirán las violaciones del protocolo establecido (como la realización de visitas y reuniones masivas).
Como vocero de las autoridades sanitarias, el director de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública (MINSAP), Dr. Francisco Durán García, detalló que los viajeros deberán asumir el costo del servicio de alojamiento hotelero.
Aún no se conocen los nombres de esos hoteles que se prepararán para dicho servicio ni si los costes serán iguales a los que se ofrecen de forma regular o si harán algún tipo de nueva tarifa para estas circunstancias especiales (que podría ser tanto una rebaja como un encarecimiento).
En el caso de los viajeros cubanos cuyas residencias no cumplan con los mínimos y debidos requisitos para llevar a cabo el aislamiento domiciliario, irán directa y obligatoriamente para los centros de aislamiento hoteleros. Estos casos sí serían libres de pago.
El creciente y preocupante número de casos positivos podrá tal vez acabar en el regreso al aislamiento domiciliario obligatoriamente institucional, según palabras del Dr. Durán.
