Alfredo Cahe, quien fuera el médico de cabecera del astro del fútbol mundial Diego Armando Mararadona, reveló algunos detalles poco conocidos sobre la salud física y mental de su paciente.
Uno de los puntos tratados fue el implante de rodilla, del cual expresó:
“Lo vimos renguear con el implante que le hicieron. Yo no soy quién para decir si estaba bien hecho, pero evidentemente no mejoró“.
Con respecto a su manera de hablar pausada y trabada, Cahe detalló que su paciente tenía una mini lesión cerebral en forma difusa, aunque no llegaba a ser un Alzheimer, como se decía por ahí. Además, otro de los factores que influía en este comportamiento era el hecho que tomaba una medicación no adecuada.
El médico contó que en ocasiones Maradona se automedicaba, y que, otras veces, los psicofármacos se los proporcionaba la mujer que estaba su lado.
“Diego necesitaba paz y tranquilidad, y no la podía conseguir a través de la medicación“, evidenció contundente. Posteriormente, en el programa Intratables, Cohe sacó a la luz una de las mayores intimidades que hasta ahora se ha revelado sobre la vida del “Diez”.
“Hay un antecedente que la gente no lo tiene en cuenta”, comenzó y siguió relatando: “En Cuba se sentaba habitualmente en la puerta de la casa o cerca del mar y no hablaba. Era difícil sacarle una palabra a Diego. En una oportunidad él iba manejando su coche cerca de un colectivo y se tiró contra ese colectivo tratando de suicidarse “. “Se salvó de casualidad. Él me dijo: ‘No la ví, me la llevé de frente y no me maté ‘”.
