El llamado «Tarifazo» provocado por las nuevas reformas y la venidera «Tarea Ordenamiento» aplicada por el gobierno de Miguel Díaz-Canel Bermúdez, ha provocado gran descontento entre la población y entre los emprendedores cubanos, los que anticipan, incluso, el cierre de sus negocios como consecuencia.
La demanda de un mercado mayorista se suma entonces a cientos de impedimentos para el progreso del sector privado cubano, donde los dueños de negocios modestos dirigidos al consumidor nacional son los más damnificados. Estos comercios son los mismos que se han visto forzados al cierre temporal durante la pandemia del coronavirus. Con el venidero y sustancial incremento en las tarifas de servicios básicos (agua, electricidad, gas), muchos cuentapropistas suponen que les viene una etapa incluso más precaria. Dueños y operarios de negocios gastronómicos (en especial) constituyen el sector más perjudicado.
Si bien la subida parece proporcional al aumento de los salarios de los trabajadores del sector estatal, la situación es completamente diferente para los dueños de negocios privados porque incluye otros elementos.
Pedro Acosta, dueño de la paladar Doña Ceci del Casino Deportivo (municipio Cerro, la Habana), afirmó que el impacto de esta medida a su negocio será violento, pues pasará a abonar unos 18 mil o 19 mil CUP por el gasto eléctrico de la paladar de la casa. Los botellones de gas, que antes eran por la libre y con un costo aceptable de 20 pesos, ahora subirán a 400. Afirmó que cualquier paladar gasta hasta 10 balitas de gas al mes. Para él es seguro que algunos negocios particulares van a tener que cerrar.
El dependiente de una cafetería privada en Santa Clara, Yoel Espinosa Medrano, señaló que muchos de sus compañeros cuentapropistas consideran que el gobierno cubano busca entorpecer (y hasta eliminar) el sector privado de la economía cubana, y es posible que tengan que entregar sus licencias próximamente gracias a estas trabas.
Una vendedora de granizados y frituras de Morón (Ciego de Ávila), Dairis González, fue multada (nuevamente) por intentar rebasar el precio topado. Detalló que el Estado y los inspectores esperan que ella venda el granizado a 2 CUP y la fritura a 1 CUP, cuando los precios se están a punto de disparar en unas semanas.
El Gobierno admite que los precios de los negocios privados tendrán que subir cuando arranque la unificación monetaria, pero ha advertido que no permitirá que sean “especulativos ni abusivos”.
“El diseño es que el precio de los bienes y servicios de este segmento suban hasta tres veces y no más porque a pesar del incremento de sus costos la carga tributaria le va a bajar”, dijo Marino Murillo, jefe de las reformas del Partido Comunista, en el programa Mesa Redonda de la televisión estatal.
Talleres mecánicos y de carpintería, restaurantes, hostales, miniindustrias y fabricantes materiales de construcción, estarán entre los más afectados porque son altos consumidores. La nueva tarifa no solo evitará subsidiar a los pequeños negocios, que son consumidores medios y altos en relación con las viviendas comunes, sino que pretende estafarlos, cobrándoles una tarifa que puede llegar a superar ocho veces el costo de producción del kW de electricidad.


